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ANOCHE SOÑÉ QUE......

MARILYN NO HA MUERTO

 

 

 

 

 

- "Nada ni nadie va a hundirme”. Realmente me molesta la forma en que la prensa ha estado hablando de mi, que los Estudios no me quieren, que estoy llena de pastillas, que bebo mucho... !Todo una mentira!... Últimamente estoy algo deprimida y en baja forma, son cosas del corazón, pero pasaran, todo pasa, pero nunca estaré acabada. Nada va a hundirme... Podría ser un alivio dejar el cine, dedicarme al teatro, a escribir... me encanta escribir notas, poemas. Este tipo de trabajo que realizo es como correr los cien metros: enseguida estás en la línea de llegada, y suspiras y dices que lo has logrado. Pero nunca llegarás, enseguida hay otra escena, otra película, mucho dinero y tienes que volver a empezar "-

MARILYN MONROE

(4-Agosto-1962)

 

 

 

Una tarde, mientras contemplaban el puente de Brooklyn desde la orilla de Manhattan, Marilyn Monroe puso a su amigo Truman Capote entre la espada y la pared:

-“Si alguna vez te preguntaran, cómo era yo, cómo era Marilyn, en realidad, ¿Qué contestarías?”-

Su tono era juguetón e inoportuno, pero grave. “Apuesto a que dirías que era una palurda”, añadió la actriz antes de que el escritor abriera la boca.“Por supuesto”, contestó el periodista, “pero también diría…”. Al autor de A Sangre fría se le entrecortó la voz y percibió que esa vez, la actriz quería una respuesta honesta. El esplendor póstumo de ese momento quedó para siempre en su memoria:


-“La luz se iba. Marilyn parecía esfumarse con ella, mezclarse con el cielo y las nubes, disolverse a lo lejos. Quise elevar mi voz sobre los chillidos de las gaviotas y llamarla para que volviese: ¡Marilyn! ¿Por qué todo tuvo que acabar así, Marilyn? ¿Por qué? ¿Por qué la vida tiene que ser tan terrible?”. A continuación, algo le devolvió al momento presente, pero siguió balbuceando: “Yo diría que eres una adorable criatura”.


Con esta maravillosa escena, Capote concluye el relato sobre la actriz, titulado: Una adorable criatura. Es quizás la obra más destacable entre un sinfín bibliográfico que mayoritariamente apuesta por el sensacionalismo que rodea la vida de Monroe. El retrato del mayor representante de la novela de no ficción no es un homenaje hagiográfico a su íntima amiga; también refleja su carácter caprichoso y frívolo, sus miedos y sus limitaciones intelectuales. Y por encima de todo destaca la gracilidad femenina de un ser extremadamente vulnerable que desprende luz y belleza como pocos. Un ser, que por encima de todo, para bien y para mal, era adorable.

 

Me siento feliz escribiendo este articulo mitad realidad-mitad ficción, de lo que sería si en el siglo XXI saltará la noticia de que MARILYN NO HA MUERTO.... porque entre todos la hemos ido asesinando poco a poco....los manuscritos escritos por escritores de la talla de Donald Spoto, y los muchos artículos escrito por mi, ante todo uno donde desarrollo LA TEORÍA DE UN ASESINATO, es el mas completo, laborioso y por el que he recibido todo tipo de felicitaciones, para mi es lo definitivo de este asesinato. Pero mi mente vuela, crea, piensa y llegó un día de Julio a las puertas de una mansión, perteneciente a una obra maestra del cine: REBECA.....

-!! Anoche soñé que volvía a Manderley. Estaba ante la verja de hierro. Pero no podía entrar. Entonces, me atenazó un poder sobrenatural, y atravesé la verja. El sendero serpenteaba y se retorcía y vi que había cambiado, la naturaleza recuperaba otra vez su lugar invadiéndolo con sus tenaces dedos. El sendero se retorcía más y más. Y al final estaba Manderley. Manderley, sigilosa. Sus muros seguían perfectos. La luz de la luna, engañosa me hizo ver luz en las ventanas. Pero una nube tapó la luna como una mano sombría. La ilusión se fue con ella. Era un caparazón abandonado sin susurros del pasado. No podemos volver a Manderley... Pero yo vuelvo en sueños..y mis sueños tienen mucho que ver en este relato sobre una de las mujeres mas influyentes de la historia del mundo y del cine.!!

 

 


En 1954, cuando solo tenía 28 años, la actriz escribió un texto imprescindible para conocer de primera mano el temblor y la candidez que definieron su vida. Refleja la compleja personalidad de una mujer que en nada se parece a la rubia ingenua que creó Hollywood. Marilyn rememora su infancia en una familia humilde de California, la violación que sufrió, su ascenso a la fama y su perpetua y fatal intuición acerca de su destino:

- “Sí, había algo especial en mí y sabía de qué se trataba. Yo no soy el tipo de chica a la que encuentran muerta en su dormitorio con un frasco de somníferos en la mano”.


La figura de Marilyn ha sido de las más rentables de la historia, sobretodo póstumamente. La extensísima bibliografía que ha generado su leyenda no sigue la estela benévola de sus admiradores. Más bien al contrario, la mayoría de las obras reflejan la polémica, la leyenda negra, los trapos sucios y las excrecencias que esconde la biografía de Norma Jeane Mortenson, convertida en Marilyn Monroe, actriz infravalorada y el sex símbolo más famoso de todos los tiempos. Vi que lo que parecía que no era lo que realmente era, y lo que estaba pasando dentro de ella no era lo que estaba pasando fuera, y eso siempre significa que hay algo con qué trabajar. En el caso de Marilyn, las reacciones al método fueron colosales. Podía conseguir la emoción que necesitaba para cada escena. Su alcance era infinito.Una década después de su muerte apareció uno de los primeros trabajos sobre su vida, la obra del periodista y novelista norteamericano Norman Mailer: Marilyn: una biografía. El reputado autor recrea tres años de la vida de la actriz, desde 1948-1950, en un estilo que no es estrictamente periodístico. “Supongo que sería mejor describir el texto como una autobiografía falsa, o un libro de memorias imaginarias”, reconoció el mismo autor. Y no le falta razón, la amalgama de anécdotas sexuales reales o inventadas puede llegar a abrumar. Sirva como ejemplo este pasaje de las memorias de la actriz:

“Un día fui de compras con una amiga. Las personas se juntaron a verme tan pronto como me reconocieron y querían rasgar la cortina del vestuario. Yo no llevaba ropa interior y, para empeorar las cosas, un poco de mi olor natural salió cuando me saqué la falda. Nada pone a la gente más loca que una mujer con un aroma que no sale de una botella. Tal vez debería usar desodorante, pero me gusta oler un poco a mí misma”.


Uno de los libros más polémicos sobre la rubia universal es Blonde, la novela de la newyorkina Joyce Carol Oates y que Oliver Stone quiere llevar a la pantalla . A lo largo de 900 páginas se retrata la vida errante de una mujer ansiosa, dependiente de tranquilizantes y estimulantes y víctima de varios abusos sexuales que merman su equilibrio mental. Las escenas de sexo se describen minuciosamente, especialmente la violación que sufre por parte del productor que le dio su primer papel, el ménage à trois que practica con Charles Chaplin Jr. y Eddy G. Robinson y la violenta escena que protagoniza con el presidente de los Estados Unidos. En el pasaje, Kennedy prácticamente obliga a Marilyn a practicarle una felación. “Cogió a la Actriz Rubia por la nuca y le puso la cabeza en la entrepierna. ‘No lo haré. No soy una prostituta, soy’… de hecho era Norma Jeane, confundida y asustada, lo hizo. Oates recupera la tesis que sugiere que la actriz fue asesinada por la CIA tras su relación con Kennedy. El asesino de su ficción recibe órdenes claras y precisas porque“la amante del Presidente era una amenaza para él y para la seguridad nacional”.En la novela, Marilyn es asesinada a manos de este “francotirador” que le hunde una aguja de quince centímetros en el corazón. La idea del asesinato ha sido muy jugosa de cara a las ventas. Lo comprobó también Donald H. Wolfe con su libro Marilyn Monroe, investigación sobre un asesinato. El autor investigó durante siete años y entrevistó a más de 85 personas con el objetivo de demostrar que la CIA y el FBI mataron a la actriz porque ésta había conseguido información confidencial sobre Kennedy. Tras su titánico trabajo, al autor solo le queda una duda: “¿Intentaban matar a Marilyn Monroe? ¿O sólo someterla con un pinchazo crítico, es decir, suministrarle una dosis mayor de aquella a la que estaba acostumbrada, para poder abrir por la fuerza su archivador, tomar notas, cartas y documentos legales y buscar el libro rojo? Los indicios señalan homicidio premeditado. En presencia de Bobby Kennedy, le inyectaron una cantidad de barbitúricos suficiente para matar a 15 personas”.El reverso de la novela de Oates y del libro de Wolfe es Marilyn Monroe, la
biografía de Donald Spoto, considerada una de las obras más serias sobre la actriz. Spoto ofrece una visión mucho menos turbulenta de la actriz y afirma que su muerte fue causada por una combinación letal y accidental de sedantes y barbitúricos. El autor rechaza la tesis del suicidio y retrata los últimos días de Marilyn como un momento álgido y feliz en su carrera. Para Spoto su muerte fue una negligencia médica causada por su analista de cabecera, el doctor Greenson. ¿Negligencia, suicidio o asesinato? Definitivamente, las dos últimas opciones se llevan la palma en el mundo literario. La rubia como una drogadicta, desequilibrada y facilona a la par que frígida, que para colmo no cuida para nada su higiene personal. Su flamante presidente como un niño amoral, egoísta y despreciativo que además eyaculador precoz. Así retrata François Forestier a la pareja en su libro Marilyn y JFK (2010), del que asegura que “no hay ni una sola frase inventada”. Forestier describe los múltiples encuentros sexuales entre la rubia y el presidente: Marilyn espera a su amante en una bañera de agua caliente mientras JFK se desnuda para ser montado por la actriz. De repente Peter Lawford entra al baño y fotografía a la pareja con su Polaroid. Él se ríe, ella hace muecas. Alrededor de ellos, los espías de Hoover, el mandamás del FBI, les vigilan y comentan la jugada. Forestier asegura que las fotos de Lawford aún circulan por ahí, pero los servicios secretos de los Kennedy se encargaron de borrar las pistas del romance.


De todos los que la conocieron, quizás el dramaturgo Arthur Miller, marido de la actriz de 1956 a 1961, fue quien mejor entendió el vacío que la asfixiaba. El mítico autor teatral era la persona que más valoraba su talento y quien más empeño puso en salvar a aquella adorable criatura de aquel nido de víboras que era Hollywood. Pero incluso él acabó agotado de su personalidad autodestructiva y decidió romper. Posteriormente Miller intentó retratar las contradicciones de su relación en su guión Vidas Rebeldes, en el que el personaje de Clark Gable dice algo que bien podría haber dicho él mismo:

- “¿Puede un hombre sonreír cuando contempla a la mujer más triste del mundo?”

 

 

Según el diario 'The Daily Mail', en el programa, transmitido por el canal británico Channel 5, reveló evidencias irrefutables que demuestran que el médico mintió bajo juramento durante la investigación en el año 1982 sobre la muerte de la famosa actriz, acerca del tipo de drogas que le prescribió. La prescripción del Nembutal, además del hidrato de cloral, era como firmar su sentencia de muerte. Los registros médicos obtenidos por la autopsia revelaron que Engelberg prescribió a Monroe tanto el Nembutal como el hidrato de cloral, a pesar de que estos potentes sedantes pueden ser letales cuando se toman juntos. Sin embargo, el doctor, que murió en 2005, aseguraba falsamente que nunca había prescrito el último fármaco. El documental demostró también que la actriz sufría de trastorno bipolar y tenía un historial de intentos de suicidio utilizando sedantes. Richard Shepherd, quien dirigió la investigación, afirmó que "el hidrato de cloral y el Nembutal tomados juntos tienen un efecto fatal en el sistema respiratorio".


-"La prescripción del Nembutal, además del hidrato de cloral, era como firmar una sentencia de muerte y es la pieza final en la verdadera historia de la muerte de Marilyn Monroe"- destacó Shepherd -.

Quizá si no hubiese muerto en 1962, Marilyn no hubiese sido el mayor mito del cine. Una vez, convertida ya en objeto de deseo universal, en un armazón de fragilidad con curvas y magnetismo felino, dijo: "Si voy a ser símbolo de algo, prefiero serlo del sexo en lugar de otra cosa". Tal vez si no hubiese desaparecido envuelta en circunstancias macabras --para unos fue objeto de asesinato instigado por los Kennedy, Robert estaba en su casa el día fatal; para otros, un suicidio--, no se habrían escrito varios centenares de libros sobre Marilyn Monroe. Quizá el más completo que se conoce, y no nos olvidamos de "Marilyn Monroe. La biografía" de Donald Spoto, ni de "Marilyn Monroe. Investigación de un asesinato" de Donald. H. Wolfe. Se trata de "La enciclopedia de Marilyn Monroe" de Adam Victor, porque es el fruto de más de tres años de intento trabajo de rastreo, búsqueda bibliográfica, conversaciones e indagación periodística. El resultado es un libro suculento, que ofrece una visión algo más compleja de la actriz. No es que aporte nada radicalmente nuevo, que se desconociese o que no se sospechase, pero tiene el volumen tantas entradas, tantos matices, tantas declaraciones y, sobre todo, tantos personajes próximos a la estrella que su mundo se percibe mucho más vasto y más rico. Marilyn fue una mujer frágil, sí, insegura, insatisfecha, una buscadora incesante de amistad, de cariño, de éxito, de sosiego interior, y eso --además de entregarse a muchos hombres codiciosos, vampirizados de súbito por su belleza cincelada con buril y una inspiración demasiado humana-- le condujo una y otra a la nada. Asistía a clases de interpretación y dicción, clases de canto, y a leer (Rilke, Dostoievski, Tolstoi, Hemingway) con auténtica voracidad hasta el punto de convertirse en "la rubia que más leyó en la historia de Hollywood". Recién casada con Joe Di Maggio, se puso a leer a Saint--Exúpery y subrayó la frase:

-"Lo esencial es invisible a los ojos"-

 Di Maggio comentó:

-"¿Qué demonios significa esto"?-

Está claro que vivió en un mundo que no la entendía, que danzó en él como un cisne al final del último acto...¿Tal vez murió?, tal vez sigue contemplando con sus bellos ojos, ese mundo que aún pisa con sus gastadas zapatillas de ballet....¿Lo sabremos? o es mejor pensar que: ANOCHE SOÑÉ QUE.....MARILYN NO HA MUERTO.

 

 Adam Smith, autor de la Enciclopedia de la actriz, no teme centrarse en algunos temas borrascosos como su muerte, su presunto lesbianismo y su permanente desamparo. Respecto a su defunción, sugiere, igual que hacía Donald Spoto, que el perverso Hoover (el jefe de la CIA que perseguía comunistas y homosexuales y se trasvestía en la intimidad con ropas de mujer) podría haberla utilizado un complót contra los Kennedy. Se cuenta también que Joe Di Maggio intentó sorprenderla en adulterio con su profesor de canto y se la encontró en la cama con otra mujer. Marilyn, que sostenía que su cuerpo "era su amigo mágico", dijo luego: "Cuando empecé a leer libros me encontré con palabras como ’frígida’, ’marginada’ y ’lesbiana’ y me preguntaba si sería las tres cosas. Estaba, además, el siniestro hecho que me encantaba mirar a las mujeres guapas". La soledad incrementaba su necesidad de ternura, de protección, y era capaz de pedirle al invertido Monty Clift o a Adam Cassey, cuyo lecho invadía de noche: "No hagas nada, sólo abrázame".


Marilyn Monroe, reconocida a nivel mundial por filmes como Los Caballeros las Prefieren Rubias y considerada un icono de belleza y glamour, será recordada después de su muerte con una exposición fotográfica en la que la actriz posó desnuda en 1949 para la lente de Tom Kelley. Chicago, Los Ángeles, Las Vegas y Nueva York son las ciudades en las que se podrán apreciar las 21 fotografías que fueron tomadas a Monroe cuando tan sólo tenía 22 años. Marilyn, al posar para Kelley utilizó el seudónimo de Mona Monroe para que no la reconocieran, ya que le daba vergüenza participar en esas sesiones. Una vez concluido el trabajo las fotos fueron vendidas para el calendario Golden Dreams, publicado en 1951; otra de las fotos fue puesta en la portada del primer ejemplar de la famosa revista Playboy. Las condiciones que la actriz puso para proceder al estudio fueron que el fotógrafo le pagaría 50 dólares y que la esposa de él estuviera presente.

En el canal de televisión Lifetima se estrenó The Secret Life of Marilyn Monroe, cuya historia está basada en el libro del mismo nombre, escrito por J. Randy Taraborrelli, considerado una de las biografías más fieles de ella....Y me pregunto: ¿Estaría presente Marilyn?, o mi sueño de asomarme a la verja de Manderley fué solo eso., no lo creo, es mas...Admito que todo no era el resultado de un sueño... Aquel momento estaba impregnado de su aroma, ví y sigo viendo esa piel color vainilla y ese movimiento de labios y ojos que la hicieron internacionalmente famosa.....¿Estaba ahí?....Yo la veo siempre ahí.

 

Marilyn vivió una infancia dura, pues su madre la dejó en manos de un matrimonio amigo hasta que cumplió 7 años, entonces se la llevó a vivir consigo, un año después, Gladys fue internada en un sanatorio psiquiátrico por esquizofrenia paranoide, enfermedad que Marilyn siempre pensó haber heredado.La mayor parte de su infancia y adolescencia la vivió en un orfanato, al que ingresó a la edad de 9 años y trabajó como ayudante de cocina; asimismo, estuvo en casa de sus abuelos y en la de varias familias que la adoptaron. En una de ellas sufrió abuso sexual por parte del padre de familia. En 1946, un fotógrafo de modas la descubrió y la convenció de que se hiciera modelo, de esta forma, la aún llamada Norma Jeane comenzó su carrera bajo la tutela del agente Emmeline Snively, quien le sugirió cambiar el color de su cabello, que era castaño de nacimiento, por el característico rubio platino. Durante esta faceta realizó diversas campañas publicitarias, siendo muy recordadas las que hizo con trajes de baño. Su forma de ser tan sobresaliente la llevó a tomar clases de arte dramático en el Actor’s Lab de Hollywood y a asistir a cursos de Literatura en la Universidad de Los Ángeles. En 1947 el magnate Howard ?Hughes, dueño de la empresa cinematográfica R.K.O., le ofreció hacer unas pruebas de pantalla con la finalidad de saber si podía dar juego ante una cámara de cine, pero Norma Jeane prefirió aceptar una oferta de la 20th Century Fox para trabajar unos meses como actriz de reparto. Realizó tres películas en las que no fue debidamente acreditada, y durante este tiempo se realizó su cambio de nombre a Marilyn Monroe. En 1953 filmó Niágara, historia que dirigió Henry Hathaway, pero que no era el tipo de producción idónea para la actriz. Como consecuencia de estos trabajos, en 1954 le fue otorgado el Globo de Oro como Mejor Actriz; además de convertirse en una de las estrellas más brillantes del cine hollywoodense. El 14 de enero de 1954 contrajo matrimonio con el mítico jugador de beisbol Joe DiMaggio, uno de los primeros deportistas de EU, cuya popularidad era comparable a la de una estrella del cine. La boda fue uno de los acontecimientos sociales más sonados de ese año; sin embargo, unos meses después, el 27 de octubre, DiMaggio y Marilyn se divorciaron. DiMaggio siempre mantuvo la teoría de que Marilyn desapareció. Sobre este tema dejo un libro escrito, para que se hiciera publico cuando él muriera, pero sus descendientes no saben, o no quieren saber nada de la publicación. He indagado mucho, sobre este tema, pero ha sido imposible, tal vez cuando pasen añgunos años, aparecerá para ser subastado, ese libro es como mi frase favorita del film REBECA!! Anoche soñé que volvía a Manderley. Estaba ante la verja de hierro. Pero no podía entrar. Entonces, me atenazó un poder sobrenatural, y atravesé la verja. El sendero serpenteaba y se retorcía y vi que había cambiado, la naturaleza recuperaba otra vez su lugar invadiéndolo con sus tenaces dedos. El sendero se retorcía más y más. Y al final estaba Manderley. Manderley, sigilosa. Sus muros seguían perfectos. La luz de la luna, engañosa me hizo ver luz en las ventanas. !!

 

 

 


En 1955 acudió al prestigioso Actors Studio neoyorquino para tomar clases con Lee Strasberg. Inducida por Strasberg, estudió el psicoanálisis con la finalidad de conocerse más a sí misma y hacer aflorar su potencial interpretativo. Strasberg,  hombre generoso, la trató como un padre y le ofreció intervenir en sesiones teatrales del centro, protagonizando obras como Un Tranvía Llamado Deseo y Anna Christie....Y yo me pregunto: ¿donde están estas grabaciones?... Un año después se volvió a casar, en esta ocasión con el dramaturgo Arthur Miller, para lo que debió convertirse al judaísmo; sin embargo, la actriz no congenió con el exclusivo círculo de intelectuales neoyorquinos en que se desenvolvía Miller. Se amaban mucho, pero pese a ello, se divorciaron hasta enero de 1961. Su última aparición cinematográfica fue en 1961, película que para todos nosotros, críticos y amantes del cine fue su mejor trabajo: Vidas Rebeldes, de John Huston y con guión de Arthur Miller, todavía eran esposos.

El famoso escritor Donald Spoto ha refinado considerablemente el arte de su oficio y en "Marilyn Monroe, la biografía", todos los capítulos se leen sin desmayo, llegando a alcanzar el interés de una novela negra en las páginas finales que reconstruyen el largo 5 de Agosto de 1962. Hay biógrafos, por llamarles de alguna manera que se ensañan vengativamente. Otros se ven arrastrados por un flujo simpático a la idolatría. Y unos, los mejores, que aman como se debe amar: perdonando. Donald Spoto tiene la suprema elegancia de no ser mitómano con la actriz que desde niña se preparó para ser la copia de Jean Harlow; la Fox, que la vendía ignorando la calidad del producto;  construyeron con falseamiento, para convertirla en emblema de las propias carencias y fantasías. Spoto empieza con un sueño infantil de la actriz:

-"Soñaba que estaba de pie, en la iglesia, sin ropa, y la gente se hallaba tendida a mis pies, en el suelo de la iglesia, y yo caminaba desnuda, con una sensación de libertad, por encima de sus cuerpos postrados, con cuidado de no pisar a nadie".-

El prurito exhibicionista y la valoración de su cuerpo, también la delicadeza con los demás, son características, como lo es el rasgo de su temperamento inseguro, reflejado en otra anécdota de sus años de colegio, cuando, con 50 niños vestidos de negro, Marilyn hizo su primera aparición teatral; los niños debían quitarse a una señal el hábito negro, que dejaba ver debajo un ropón blanco, con el que formarían en el escenario al aire libre una cruz blanca. Dada la señal, Marilyn, absorta en el paisaje y las estrellas del cielo, se quedó sola y negra como una mancha en la cruz gigante. La familia adoptiva con la que vivía no se lo perdonó, otra leve muestra de que ya comenzaba a pisar los caminos serpenteados que la conducirían a su Manderley particular, pero sería muchos años mas tarde cuando soñaría que... !!Anoche soñé que volvía....!!.


La naturaleza simultáneamente manejable, rebelde pero complaciente, liberada y cándida, quizá la causa de su incomparable atracción universal, está muy bien trazada por Spoto, sobre todo reflejando su enfrentamiento con la rutina de los grandes estudios, a los que, por ejemplo, impuso la constante presencia en los rodajes de sus dos maestras de interpretación, Paula Strasberg y la emigrada Natasha Lytess, que emerge, por cierto, como un personaje apasionante; enamorada, como todos, de Marilyn, tiránica y esclava, y tal vez la única con la que la actriz, en un curioso pliegue de su carácter, quiso ser cruel. Esa lucha supuso también el calculado -y muy arriesgado- alejamiento de Hollywood en dos largos periodos, durante los cuales, basada en Nueva York, y estando ya en la cumbre de una popularidad sin precedentes, Marilyn volvió a empezar con una sincera modestia: estudiando como aprendiz en el Actor's Studio de Lee Strasberg, viviendo su historia de amor con un Arthur Miller entonces hostigado por los "cazadores de brujas", apoyando las causas de la izquierda, analizándose según la más estricta ortodoxia freudiana, y leyendo: Kafka, Joyce, Hopkins y Dylan Thomas, Dostoiesvski, mucho Dostoiesvski  y una mayor atención al encuentro de Marilyn con lsak Dinesen, mejor contado en otra parte; corrió el champán, la baronesa cayó rendida ante la actriz, y hubo baile encima del mantel. Esa misma mujer inteligente y ansiosa por romper su estereotipo sabía, sin embargo, dosificar maliciosamente sus picardías. En la rueda de prensa previa al inicio de rodaje de su película El príncipe y la corista, dirigida en Londres por Lawrence Olivier e interpretada por lo más selecto de la aristocracia teatral británica, Marilyn sufrió un percance. Se había presentado con un escotadísimo vestido de terciopelo negro sólo recatado por dos estrechos tirantes, y un periodista inglés, al oír las declaraciones de la actriz sobre su intención de hacer en cine la Grushenka de Los hermanos Karamazov, puso en duda su capacidad para dicho papel, llegando a preguntarle si sabría deletrear el nombre. Marilyn le respondió con una de sus ingeniosas evasivas, y los periodistas se volcaron sobre Olivier. Pero entonces, al inclinarse sobre la mesa, uno de los tirantes del vestido se descosió. Todos los flases brillaron en su pecho, mientras Marilyn pedía un imperdible. Las fotos ocuparon primeras páginas en todo el mundo. Pero el percance no era tal: la actriz había dispuesto el descosido....Así era nuestra Marilyn..

Conocedora de los trucos, miserias y exigencias del star-system y la política de las grandes productoras, Marilyn supo no sólo escapar estratégicamente, sino tener la independencia suficiente como para elegir. El retrato de sus afinidades llega a sorprendernos en ocasiones, pero el final de la actriz que se nos cuenta no por conocido deja de ser más amargo. Spoto narra en un crescendo pero emocionante informe policiaco, los últimos días de Marilyn, despejando de una vez todas las insidias de un supuesto compló de la CIA que, asesinando a la actriz, trataba de involucrar al combativo fiscal general Bob Kennedy, otro amante. Habiendo plantado en un capítulo precedente la pintoresca evidencia de las lavativas a las que Marilyn era muy adicta para perder de inmediato peso eliminando líquidos del organismo, Spoto argumenta convincentemente que la muerte de, Marilyn no pudo ser suicidio, sino el fruto de la criminal imprudencia de uno de los más sugestivos protagonistas del libro: su analista de cabecera el doctor Greenson, otra figura que subyugó a Marilyn y de la que -según Spoto- se habría vengado subconscientemente, sometiéndola a una némesis médica por vía barbitúrico. Spoto reconstruye los pasos que el doctor Greenson, ayudado por la tenebrosa aunque infeliz criada de la actriz, Eunice, dio hasta suministrar a Marilyn una lavativa de hidrato de cloral, que la intoxicó hasta la muerte, disfrazando después los indicios de la fatal negligencia.

Tres semanas antes de aquella noche trágica, la actriz , en la última entrevista de su vida, se mostraba a la revista Life animosa, contenta, combativa. Preguntada sobre sus legendarios retrasos en el plató, la Monroe decía:

- "Éxito, felicidad y puntualidad... no son más que clichés norteamericanos. Yo no quiero llegar tarde, pero siempre lo hago, a pesar mío. A menudo llegó tarde porque estoy preparando una escena, a veces porque preparo demasiadas ... No soy un aparato, estoy intentando trabajar en una forma de arte, no en una fábrica...Sólo quiero ser maravillosa"-.

 

 

 



Han pasado 55 años después de su muerte. Cada vez hay más personas que no la vieron en una película, que no fueron testigos en la televisión cuando le cantó el Happy Birthday al presidente J.F. Kennedy y que no tienen en su imaginario más que postales de calendario de la rubia que naciera bajo el nombre de Norma Jeane. Sin embargo, basta con que un libro susurre su nombre para que en cuestión de días se convierta un best seller.


Aunque el enigma no esté resuelto...Quizá, como lo admite Hugo Chaparro, crítico de cine y autor también de una biografía de Marilyn, la gente lo que quiere es justamente seguir este rompecabezas sin resolver. “Marilyn Monroe siempre será un best seller porque los misterios sin solución mantienen la intriga del lector, que siempre está esperando preguntarse al final de su historia, intensa, y desgraciada: ¿Por qué murió y quién la mató. La muerte, la fama y el escándalo son los tres chiflados del periodismo que enloquecen hasta el delirio al lector”- explica Chaparro.- Y yo estoy con este critico, porque Marilyn esté donde esté, aún sueña que vuelve a Manderley.



Convertida ya en una gran estrella y siendo íntima amiga de Pat Kennedy, hermana de John Fitzgerald y Robert Kennedy, la tristeza y la inestabilidad seguirían acompañando a la pálida estrella.

- “Toda la vida me la he pasado representando a Marilyn Monroe… He tratado de hacer algo mejor y cuando lo logro, resulta que estoy haciendo una imitación de mí misma”-



Detrás de todo está el rostro más reproducido de Hollywood, la historia de una actriz que dejó encantados a los Hermanos Marx y a Herny Hathaway y desquició a Fritz Lang y Billy Wilder, la cantante que interpretó el cumpleaños feliz más sensual de la Historia, la actriz ignorada en principio por Sir Laurence Olivier y la historia de una emprendedora que logró cambiar para siempre las condiciones draconianas que los grandes estudios imponían a los actores. En My story, cuenta Víctor Fernández en el epílogo la odisea que pasó hasta llegar al formato actual. En 1954 la actriz contrató a Ben Hecht para que transcribiera, reordenara y le impusiera estilo a sus memorias. Hecht era un guionista especializado en la reparación de guiones fallidos; eso hizo con los libretos de Lo que el viento se llevó, Recuerda, Duelo al sol y Gilda. A lo largo de varias sesiones, Marilyn le contó algunos episodios de su vida. Ambos parecían entusiasmados con el libro hasta que, por cauces no del todo esclarecidos, el manuscrito se filtró y apareció publicado por una editorial. Este hecho rompió el clima de confianza entre las partes y el proyecto se fue al traste. Años después, Milton H. Greene, fotógrafo y amigo de la actriz, se decidió a darle salida de nuevo, añadiendo varias fotos de Marilyn, extraídas de su archivo personal. La edición española está muy cuidada y la calidad de las fotos es excelente, pero ni estas muestran una relación especial con el texto, aparece una de Marilyn con Arthur Miller, perteneciente a un periodo que el relato no llega a cubrir, ni la narración justifica un título como My story, para algo que parecen más bien notas o apuntes. El libro cubre la juventud de Norma Jeane y sus primeros pasos como actriz, pero no alcanza a muchos de los momentos más controvertidos y sustanciosos de su vida: la larguísima terapia, su formación en el Actor’s studio, la fundación de MMP o su relación con Miller.
My story, por supuesto, no está obligado a competir con las otras biografías y no lo intenta. Su intención, legítima y sugerente, es dibujar el otro lado, la zona íntima, dando voz a quien hasta entonces solo tuvo rostro y cuerpo. Pero el hilo de voz de Marilyn apenas logra ocupar ese espacio, quedando reducida a otra fachada. El texto aborda de manera recurrente su relación con los hombres, dejando ver la obsesión de la actriz por sentirse querida, al mismo tiempo que lucha contra su imagen estereotipada y reivindica su potencial como actriz. Pero el manuscrito no alcanza a encarnarse en esa posibilidad, quedando reducido a un par de ideas interesantes y un buen puñado, eso sí, de anécdotas. Lo que justifica un proyecto como este, no es solo el espacio que ha ocupado Marilyn en la cultura de masas, sino la del objeto que quiso ser sujeto, la que denuncia el afán simplificador de medios, productores y público, en su afán de conseguir iconos manejables. My story deja un sabor amargo por lo que pudo haber sido y no fue. En lugar del otro lado de la historia, el desconocido, se convierte en voz en lugar de lienzo, de un cuadro de Warhol. Seguramente, eso no debiera ser motivo suficiente para desanimar al curioso o al entusiasta de Marilyn Monroe, la actriz que afirmó:

-" No me interesa el dinero. Simplemente quiero ser maravillosa "-.

Cinco décadas después de su muerte, Marilyn Monroe, sigue siendo sinónimo de sensualidad, belleza y, sobre todo, misterio. Detrás de la glamurosa figura de la rubia que todos los hombres deseaban y que todas mujeres envidiaban, se escondía una personalidad frágil e insegura marcada por el abandono y la soledad. Basada en archivos familiares, médicos, correspondencia y nuevos testimonios, esta biografía está llamada a convertirse en la más completa que se haya escrito sobre la diva de Hollywood. El drama constante que sufrió por culpa de la locura de su madre, la incertidumbre sobre la identidad de su padre, las escandalosas relaciones sentimentales que sostuvo, el esplendor y desplome de su carrera artística, su dependencia de fuertes medicamentos para intentar controlar sus desequilibrios mentales y el aura de intriga que aún cubre su mente, están relatados de forma precisa por J. Randy Taraborelli. Este libro contiene, además, imágenes hasta ahora inéditas y cartas que no se habían revelado de una de las mujeres más controversiales y fascinante de la cultura del siglo XX.


Su belleza comenzaba a tomar fuerza de la mano del magnate Howard Hughes, dueño de la empresa cinematográfica R.K.O., le ofreció hacer unas pruebas de pantalla con la finalidad de saber si podía dar juego ante una cámara de cine; pero Norma Jeane prefirió aceptar una oferta de la 20th Century Fox para trabajar unos meses como actriz de reparto.

Para continuar con las conmemoraciones de su fallecimiento, el canal TMC rindió un homenaje al también considerado símbolo sexual, con "Tributo Especial: 50 años sin Marilyn", con el filme Bus Stop. En 2014, fue recordada con el libro Marilyn Monroe: A case for Murder, escrito por los periodistas Richard Buskin y Jay Margolis, quienes manejaron como hipótesis que la icónica actriz fue asesinada; descartando la version oficial de que murió a causa de una sobredosis de fármacos.

 

 

 

EPÍLOGO



Su imagen se mantiene vigente al día de hoy, pues la empresa Max Factor, de la que fue embajadora en sus inicios, retomó su look para una nueva campaña al considerar que la belleza de Monroe es “a prueba del tiempo, debido a su piel impecable, sus pestañas, sus labios color rubí y su cabello rubio platino... Pero vuelvo a mis comienzos del articulo....Yo camino a diario por los senderos serpenteados de una película mítica REBECA y como yo, cientos, miles de personas a lo ancho del planeta que sin nosotros quererlo, pero admitiendo la realidad, no podemos dejar de pensar que Marilyn no ha muerto, porque:


-!! Anoche soñé que volvía a Manderley. Estaba ante la verja de hierro. Pero no podía entrar. Entonces, me atenazó un poder sobrenatural, y atravesé la verja. El sendero se retorcía y vi que había cambiado, la naturaleza recuperaba otra vez su lugar invadiéndolo con sus tenaces dedos. El camino se retorcía más y más. Y al final estaba Manderley. Manderley, sigilosa... Sus muros seguían perfectos. La luz de la luna, engañosa me hizo ver luz en las ventanas. Pero una nube tapó la luna como una mano sombría. La ilusión se fue con ella. Era un caparazón abandonado sin susurros del pasado. No podemos volver a Manderley...!!-

 

 Pero yo siempre vuelvo en sueños..