VISITAS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

H E L M U T   B E R G E R

Disciple of Luchino Visconti

 

 

 

 

 

 

Escribir sobre Helmut Berger y desvincular a Visconti seria un error, porque trazaríamos su perfil incompleto al obviar la influencia del maestro italiano en la carrera del actor. Por eso he querido unir las dos personalidades, dándole el título de: "HELMUT BERGER, Disciple of Luchino Visconti", de esta forma fundo criterios, uno destinos y abro ventanas, utilizando las dos vías, porque sus nombres desembocaron en films que la historia catalogó como obras maestras fundamentales. Sus vidas tampoco se pueden desligar, son afluentes entre sí, y dan luz, para entender la relación.

 Esta es mi idea, solo espero que sea de vuestro agrado.

 

J.S.D.T.

 

 

 

Los senderos por donde caminamos los buscadores de belleza es de tierra fina, resguardado del sol por arbustos frondosos, donde el aire huele a naranjos y deja en el rostro una caricia palpable que hace sentirnos flotar, el lado contrario a esa búsqueda, donde está la nada y el campo es yermo, se forma en paralelo para impedirnos la visión. En ambas vertientes solo un objetivo danza, grita y salta entre la maleza, suplicando salir, es tan sutil y efímero que se nos va de las manos, se escurre como el agua, impregnando de aroma de naranjos todos los poros de nuestra piel, pero ante su música, sus gritos de ayuda por sobresalir, nada podemos hacer, desaparece como el mismo aire, nos deja petrificados y al abrir las manos vemos que nada queda, solo el recuerdo de haber estado a punto de atrapar esa belleza tan buscada.... Volvemos por el mismo camino, intentamos recuperar el ritmo perdido y seguimos cansados, en silencio, pero con la esperanza de que rozaremos con la yema de nuestros dedos esa absoluta sublimidad.

Si en algo se parece esa búsqueda al cine en sí, es en que siempre intentamos descubrir la hermosura en la imagen, el apocalíptico color de un crepúsculo que impregna cualquier secuencia mítica, sin detenernos en los obstáculos que pueden impedir nuestro viaje. Si en algo se parece esto al cine, es en la magnificencia que deja en las pupilas y si en algo esto puede asemejarse a los habitantes que hacen posible la existencia del Séptimo Arte, es en la imagen que ellos graban a fuego en la blanca pantalla, emulando a ese pintor inglés, considerado un artista romántico por excelencia y cuyo estilo abrió las puertas del impresionismo, llamado Joseph Mallord William Turner.

 

 

Dentro del mundo del cine y sobre todo para algunos actores, la belleza física es sinónimo de perdición, pero gracias a esas cualidades algunos consiguen un cierto estado de culto, aunque tarde o temprano caen del pedestal, o en el mejor de los casos, se conservan, para después marchitarse y finalmente desaparecer. La belleza puede ser una carga, pues en ocasiones bloquea el trabajo del actor. Uno de los ejemplos más puntuales para un icono del cine contradictoriamente calificado y con fecha de caducidad, pero muy valido para esta observación detallada, es sin la menor duda HELMUT BERGER, actor muy famoso de los años 70, con un historial brillante, con títulos a sus espaldas de enorme categoría cinematográfica, con interpretaciones magnificas, pero arrastrando al mismo tiempo un mundo surrealista y ambiguo en su vida privada que le pasaría factura. Tal vez el haber tenido una educación muy rígida en un internado e intentar evadirse en diferentes ocasiones, fueron un comienzo que marcarían sus pasos. Siempre he pensado que HELMUT BERGER era un actor impresionante, con multitud de registros, con una aureola de misterio acentuada, que compaginaba inteligentemente con los protagonistas que interpretaba, y no puedo decir que esté hablando de un actor de segunda fila, o un mediocre interprete de los muchos que vagabundeaban en films fáciles de olvidar, HELMUT fué el encargado de portar una bandera difícil, pues tenía tras él a todo un maestro, uno de los padres del neorrealismo italiano y uno de los directores mas importantes del cine: LUCHINO VISCONTI.

La personalidad del actor, sus interpretaciones y su caída, son los motivos que me han impulsado para escribir sobre él, espero hacerlo lo mas justo posible, de forma honesta, dando a conocer a las nuevas generaciones el cine que nos fascinó, y un nombre a tener en cuenta, que se llamó: HELMUT BERGER.

En los años setenta recuerdo muy bien las veces que presencié la figura apuesta de este actor en la pantalla de los cines de Arte y Ensayo, pues en principio los films de Berger era calificados de alto contenido, y para nombrar un ejemplo determinado: SALÓN KITTY, historia de tintes erótico, narcisistas, salpicados por un nazismo surrealista y sorprendente para los años de censura franquista, pero en la que Helmut interpretaba a un oficial nazi con una credibilidad que sobresapasaba al mismo film. Mas adelante hablaré sobre ella.
 

En la vida de Berger, su homosexualidad fué el punto de referencia que sobresalía por encima de su carrera de actor, y como siempre que esto sucede, nubla en parte su personalidad, haciendo que el morbo nos centre en sus presuntos amantes, como en su afición a las drogas, al alcohol y una vida mal llamada "fácil". Estos ha sido siempre temas en muchos lugares: en la jetset europea, en los medios mas intrigantes del arte, donde precisamente el escándalo no está inventado, pero todo esta hipocresía no le afectaba lo mas mínimo. Berger no era un descerebrado, sino todo lo contrario, ahí están las películas que interpretó, que son una muestra de como ir subiendo peldaños a la sombra de un maestro. Su interpretación del heredero industrial, decadente y perverso Martin Von Essenbeck, en el film LA CADUTA DEGLIE DEI, saga familiar sin precedentes, es una prueba de mis palabras.... Supo bordar un difícil papel y hacer creíble un extraordinario estudio psicológico más que sensacional, donde su magnifica imitación de Marlene ha pasado a la historia. Tal vez estaba escrito que solo Helmut podía extraer la esencia de una mujer y actriz única, porque Marlene Dietrich formó parte de su circulo de amistades.

Así opinaba sobre Marlene:

" Cuando la conocí por primera vez me temblaron las piernas, no sabía donde poner las manos, estaba totalmente hipnotizado por su magnetismo, su forma de mirar, de andar, hasta hablando te hacía sentirte diferente. Aunque los años pasan sembrando mierda para todos, era como decía Luchino; El mismo encanto de las noches venecianas y un libro abierto donde las hojas no tienen fin. Conocerla fué uno de los momentos mas inolvidables de mi vida".

 

LA CADUTA DEGLI DEI

 

Helmut poseía una notable falta de defectos corporales, tenía sensibilidad, belleza, vulnerabilidad, arrogancia y un toque de locura que traspasaba la pantalla, haciendo lo posible para no pasar desapercibido. Su clase era indiscutible, su belleza insultante, no me extraña que en aquellos años fuera considerado uno de los 10 hombres mas atractivos del cine.

Helmut Berger nació el 29 de mayo de 1944  en la localidad de Bad Ischl, en el estado austríaco de Salzburgo, con el nombre de Helmut Steinberger. A los 18 años se trasladó a Londres, donde trabajo como actor y modelo en anuncios publicitarios. Estudió en la "Central Drama School" de Londres, cursos que nunca llegó a terminar. Se trasladó a Perugia para estudiar italiano y allí fué precisamente donde conoció a Visconti, siendo ya pareja, el director le ofreció su primer papel importante en el film "Brujas de hoy", a partir de esta fecha crucial en su vida, su trayectoria es historia.... Pero lo que resulta mas atrayente para mí y con el fin de puntualizar la unión Visconti-Berger y dar a este articulo de PORTRAIT OF AN ACTOR, la importancia que tiene, voy a adentrarme como paralelo a su vida, en la existencia de un maestro: VISCONTI y en las películas que interpretó a sus ordenes, como  su disciple.

Visconti, como ya dije en otros dos artículos que he escrito sobre el maestro, era un hombre de pasiones políticas y artisticas. Esteta de la decadente aristocracia italiana. Maestro destacable  en la construcción de un lenguaje para el cine moderno de aquellos años. Luchino era un artista complejo y valioso, con una vida privada aún más fascinante que la de sus personajes. Su origen noble y  su amistad con celebridades del arte de la época, su pugna entre su ideología marxista y un esteticismo heredado por su clase, su vehemente y confesa homosexualidad, ha sido abordado desde diferentes lecturas, inclusive las opuestas. Es fácil caer sobre su persona con una visión sensacionalista, como se traduce de las palabras de un crítico del Village Voice:

 "La principal pasión del conde Luchino Visconti era criar caballos, hasta que Coco Chanel le presentó a Jean Renoir".


Es considerado, junto a Jean Renoir y Orson Welles, uno de los padres del cine moderno. Renoir lo inauguró, Welles lo consolidó y Visconti apuntaló este lenguaje con sólidos fundamentos teóricos. Nacido en Milán, en 1906, en el seno de una familia noble y rodeado siempre de rituales aristocráticos, obras de arte, música de ópera, e influyentes artistas como Toscanini, Puccini o el escritor D’Annunzio. Empezó su carrera cinematográfica en 1942 con OBSESIÓN. Transcurría la Segunda Guerra Mundial, y hasta ese momento había dominado en el cine italiano la comedia ligera o la propaganda fascista. OBSESIÓN representó una entrada triunfal a otra forma de hacer cine: una ruptura formal e ideológica que, apelando al mayor realismo posible para realzar una Italia arrasada por la pobreza y la guerra, no reparó en representar el sexo, la codicia y la avaricia como nunca antes se había hecho en el cine, sobre todo en el italiano. Las copias de OBSESIÓN, considerada inmoral y escandalosa, fueron destruidas por el fascismo. Solo después de la guerra el filme fue redescubierto y señalado por muchos críticos como el precursor del Neorrealismo, junto con ROMA, CIUDAD ABIERTA, de Rossellini y EL LIMPIABOTAS. de De Sica.

Me resulta fundamental descorrer esta cortina sobre el director italiano, para comprender las relaciones que mantuvo con actores, como: Alain Delon, Burt Lancaster, Giancarlo Giannini, Helmut Berger, y el director Franco Zeffirelli, con los que vivió auténticos romances, aireados por la prensa sensacionalista, a la que el maestro no prestaba la mínima atención. Quizá de todos ellos, y muchos otros que no nombro, fué con Alain Delon y Helmut Berger, donde el director se puede decir que alcanzó las cuotas mas altas del sentimiento mas viejo del mundo, plasmándolo de la única manera que el sabía hacer: en sus películas, que  eran alegatos contra una sociedad en decadencia como fué ROCCO Y SUS HERMANOS, vehiculo pensado para Delon, que por entonces era su pupilo y los que posteriormente realizó para lanzar definitivamente al que sería su discipulo por excelencia: Helmut Berger.


Luchino era heredero del cine poético de Renoir, amaba la obra de Proust y a Verdi en lo musical. Visconti se convertirá en otro buscador de belleza, a través de la sensualidad de Claudia Cardinale, Romy Schneider, Silvana Mangano, Alain Delon y Helmut Berger. Construirá un cine filosófico para todos ellos, pero no por eso menos descarnado, en torno a un mundo aristocrático ensombrecido y descompuesto, en el que solo la música, la ópera y la belleza hierática de sus protagonistas se mantendrán incólumes.


En EL GATOPARDO tenemos una de sus muchas pruebas de lo que digo es cierto: La escena más simbólica es el baile en el palacio, donde el Príncipe danza un vals de Verdi con Angélica, es un plano largo, subyugante y tremendamente significativo, que representa la inevitable fusión de la vieja nobleza y la nueva burguesía. Desplegando sus magníficas dotes de observador, cada detalle histórico del fiilm, cada mueble y cada objeto, fueron dibujados de antemano por él mismo. El envejecido rostro de Lancaster logra recrear el desencanto de un personaje que se sabe huérfano en este nuevo mundo. Bajo la contundente dirección de Visconti, pudimos apreciar la valía de este actor al que Hollywood había condenado a papeles estándares en películas de simple aventuras. La fotografía que empleó es de un maestro de la luz como Giuseppe Rotuno y la partitura musical de Nino Rota, convierten a EL GATOPARDO en una obra maestra total y como no podía ser menos, ganadora de la Palma de Oro de Cannes. Hoy en día está entre las 20 mejores películas en la historia. Como nota curiosa debo apuntar que para el papel de Giuseppe Tomasi, Príncipe de Lampedusa y Duque de Palma di Montechiaro, Visconti tenía prácticamente ultimado y confirmado al actor Laurence Olivier....Admiraba profundamente a Olivier, siempre pensó que era el único actor que podría dar vida, de la forma que el lo tenía en mente al Príncipe italiano,  pero al final no se llegó a un acuerdo con el Productor Goffredo Lombardo y le impusieron a regañadientes a Burt Lancaster, posteriormente se sintió conforme con el cambio, y el resultado está ahí, para satisfacción de todos lo que consideramos a EL GATOPARDO pieza imprescindible y un film de culto absoluto.

 

EL GATOPARDO

 

Durante aquellos años de filmación de EL GATOPARDO, Helmut Berger le seguía a todas partes, aprendía de su astucia y de la maestría de Luchino, y auque aún no vivian juntos, porque estaba la figura de Delon siempre presente, Berger no se separó del director ni un solo día y rechazó una propuesta para hacer una pequeña intervención en dicho film. Helmut era un actor muy inteligente, sabía que Visconti tenía el proyecto, ya muy avanzado, de llevar al cine EN BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO, con todo el despliegue de detalles digno del director, contando con Greta Garbo, Romy Schneider y el mismo Helmut. No concibo imaginar el resultado, creo que hubiera sido un acontecimiento tan grande que oscurecería fácilmente sus otras películas. EN BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO se integraría entre lo mejor del director, y solo adivinar el resultado final, mi cuerpo se estremece y dejo surcar mi imaginación por lugares donde la perfección, el buen cine, la literatura y la música ejercerían como notas insertadas en un film, que sin ser realizado finalmente, flota en partículas, donde veo claramente un rostro, quizá el único que ha existido en el cine, con la suficiente magia y misterio, que llevó el nombre de GRETA GARBO.

El maestro sufrió uno de los mayores disgusto de su vida cuando empezó a tener problemas con la productora para dirigir la obra EN BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO, no le quedó mas remedio que aplazarla, y comenzar otro trabajo difícil, pero atrayente, como fué rodar LA CAÍDA DE LOS DIOSES, en donde ahí si pudo incorporar al que ya era su amante oficial a la vista de todos. El film apoyado en la música de Maurice Jarré, la fotografía de Pasqualino De Santis y el vestuario de Piero Tosi, retrata vívidamente el pathos trágico y operativo de Visconti. En vísperas de la campaña política de Hitler, la ideología nazi es desenmascarada a través del declive de una aristócrata familia, vinculada a empresas del acero. Dirk Bogarde, Ingrid Thulin, Helmut Griem y Charlotte Rampling, encarnan las bajezas morales y mezquinos intereses políticos de su mundo. Con claras similitudes al Macbeth de Shakespeare, el profundo sentido político de la película se resume en un plano esclarecedor y por supuesto retratado de manera única: el de Thulin y Bogarde envenenados sobre el sofá, mientras la mano levantada de un bestial Helmut Berger los cubre despacio con la sombra del nazismo. Berger es el eje del film, su interpretación es caótica, insuperable, sus lecciones aprendidas bajo la batuta de su maestro hicieron época en cada plano de la película, en la secuencia del incesto, en el envenenamiento, en su persecución a las niñas, en su amor diabólico hacia el régimen de Hitler. Esta fué para mi sin la menor duda la primera vez que sentí una admiración total hacia el actor. Amé su interpretación por la que conseguiría un Globo de Oro, pero lo que me impactó y no me avergüenza decirlo, es ver en sus ojos, en su pálida piel y en su figura, los paisajes de mi busca de la belleza. Viconti los encontró y los hizo suyos...Yo me conformaba con sentir humedad en mis manos  y construir mis sueños en base a un nombre: Helmut Berger. Eran mis años de descubrimientos y reconozco que entre los que viví, éste figura entre los mas importantes. Helmut bailaba en mi mente y quizá el 99 por ciento del viaje que realice a Italia, tenia como aliciente contemplar la tierra y el cielo que cubrían al actor....Después, los años me calmaron, pero sigo sintiendo los compases de esa música en mi cerebro.

Helmut sabía que Visconti tenía pensado adaptar la novela corta de Thomas Mann "La muerte en Venecia", de la cual tenía el guión prácticamente finalizado, y solo le faltaba concretar el papel de Tadzio. Sobre esto quiero hacer un paréntesis y puntualizar que es totalmente incierto que Visconti pidiera el consentimiento del torero Luís Miguel Dominguín, para que su hijo interpretase a Tadzio. Es una anécdota que siempre comenta el primogénito del matador y que no pasa de ser una mas de sus fantasías....Después de un largo proceso de audiciones, el elegido fué un desconocido Björn Andresen. Helmut estaba muy interesado en interpretar al profesor Gustav von Aschenbach y sin que Luchino Visconti lo supiera, Berger se documentó, leyó varias veces la obra de Mann y tuvo que recurrir al director Franco Zeffirelli, gran amigo de Visconti para interceder por él, la actriz Silvana Mangano también estuvo involucrada y según consta en las memorias de Zeffirelli, el maestro al enterarse montó en cólera, puntualizando que los productores Robert Gordon Edwards y Mario Gallo le habían obligado a que fuese Dirk Bogarde el que diera vida al profesor.....Este dato que detalla minuciosamente Zeffirelli no es del todo creíble, al menos para mí. Nadie podía obligar a un director de su categoría a elegir a un actor o una actriz sin que él estuviese de acuerdo, el mal genio de Visconti fué de sobra conocido en el ámbito cinematográfico italiano, y me resulta un tanto extraño que esto ocurriera, salvo que no viera en Helmut los registros necesarios para interpretar dicho papel, a pesar de haber demostrado en LA CAÍDA DE LOS DIOSES un enorme talento o posiblemente.....y esto me parece mas aceptable, que la relación entre ambos estuviera pasando por algún momento poco agradable. No obstante y ante la enorme decepción que se llevó Berger, quiero decir que no creo que pudiera existir otro actor que no fuese Dirk Bogarde para encarnar al complicado Gustav von Aschenbach. MUERTE EN VENECIA es una película difícil de olvidar, es sin mas una de mis favoritas, un verdadero film de culto, donde sus gélidos personajes de ostentosas vestiduras y artificiosos modales, revolotean ante una puesta en escena única, al mas puro estilo Visconti, regalándonos visualmente a una élite europea que en el verano de 1911 es azotada por una epidemia de cólera, bajo los acordes sombríos de Mahler y la fotografía estudiada al máximo por De Santis, todo agrupado en la romántica ciudad de los canales que aparece convertida en un desolado panteón, donde un fracasado compositor busca ahogar su inminente final físico y moral en una obsesión filosófica- erótica por la belleza, representada en un jóven. Es difícil para mi mantener este film separado de la figura de Visconti, ya que el film es puro Visconti: La suntuosidad de los interiores, la sobriedad del color, ese juego sin apenas dialogo, que es pura representación cinematográfica de naturalezas muertas, o la culminación de ese duelo entre deseo y belleza, arte y vida, fugacidad y trascendencia, que se hace palpable en la secuencia final cuando Aschenbach, agonizante en la playa, contempla la silueta de Tadzio a la orilla del mar, mientras el tinte de su pelo resbala por un patético rostro...... Me imagino a Helmut Berger cuando viera el film, aceptaría la elección de Luchino y comprendería su negativa para interpretar a Aschenbach. Un actor tiene que reconocer sus errores, y un profesional como Berger, que nos regaló una interpretación antológica en LUDWIG, lo vería claro cuando Bogarde agoniza en la playa del decadente Hotel del Lido veneciano, porque nadie salvo Dirk Bogarde podría dar vida a Gustav von Aschenbach.

Helmut tuvo muchas proposiciones, una fué interpretar EL ZORRO, que Duccio Tessari estaba preparando, pero nunca llegó a la pantalla con el rostro de Berger, el proyecto de Tessari cayó en manos de otro pupilo de Visconti, Alain Delon. El motivo principal de todo, tenía la sombra de Visconti y un gran interés en que solo Helmut podría dar vida al personaje central de su mas soñado proyecto: LUDWIG, a pesar de los rumores totalmente inciertos de que el maestro quería a Alain Delon, el cual en esas fechas tenía firmados dos films: "Scorpio" y "Tony Arzenta", por lo que resulta rocambolesco e imposible que Delon interpretara a Luís II de Baviera, cuando Visconti tenía al único actor, con el físico apropiado, con muchas similitudes con Ludwig y ese aire hipnótico que requería tan complicado personaje. Preparó a Berger personalmente, para satisfacción nuestra y si la película tenía alicientes de sobra, para aumentar el interés, contó con la confirmación de Romy Schneider, gran amiga de ambos, para introducirse en la piel de la Emperatriz Isabel de Austria. Se ha comentado que la actriz estuvo dudando, que no quería ofrecer otra imagen de la que ya interpretó en la trilogía de SISSI, y es rotundamente falso..... Romy Schneider deseaba ansiosamente encontrar un guión lo suficientemente bueno y fiel a la historia, para poder enseñar al mundo como era en verdad la Emperatriz, pero no estaba dispuesta a ser dirigida por otro que no fuese Visconti.  
 

La preparación a la que Helmut fué sometido antes de comenzar a rodar el film, fué todo un ritual al mínimo detalle... Los ensayos con Visconti fueron largos, trabajosos, buscando una perfección absoluta. El director quería que abordase un papel tan difícil, ambiguo y controvertido,  sacando hacia afuera toda la serie de registros que sabía existentes en el interior de Helmut, dándole la forma mas exacta de como fué Luís II y por supuesto como lo veía en su mente el propio Visconti, desde que comenzó a gestarlo. En su libro de memorias, el actor Helmut Berger lo describe así:

" Llegué a estar tan obsesionado con Ludwig que no podía dormir. Me ponía antes que amaneciera frente a un espejo y ensayaba los diálogos. Cuando se levantaba Luchino me hacía repetirlos hasta la saciedad, era todo un domador, no me dejaba ni respirar, exigía lo máximo de sus actores, y yo en esos momentos me sentía privilegiado por una parte, pero agotado tanto física como psíquicamente. Ludwing era todo un reto para mi carrera y no estaba dispuesto a escurrirme. Creo que conseguí crear un Luís II dentro del mas puro estilo viscontiano, y eso era ya mucho para mi como persona y como actor ". 
 

No puedo olvidar a una actriz fetiche en la filmografía de Luchino, es una gran señora del cine y del teatro italiano, consideraba como musa constante del director y también gran amiga de Helmut. En MUERTE EN VENECIA, la convirtió en el reflejo de su propia madre, Luchino quiso así rendir homenaje a la persona que mas influyó en su infancia y por la que sentía un amor indescriptible. Silvana Mangano se convirtió así en un fantasma maravilloso extraído de la mente del maestro, y proporcionó a esa obra maestra, elegancia total y absoluta, regalándonos unos planos de una belleza soberana. Silvana intervino en muchas obras de Visconti, CONFIDENCIAS fué también otra recreación de sus registros, de su profesionalidad y dió a su personaje todo el morbo y elegancia de una élite en decadencia. Era la tabla de donde sacaba sus pinceles para ofrecernos su sociedad yerma, y su colorido nublaba nuestras vista ante el cúmulo de exquisita belleza. Silvana Mangano fué y será una de las presencias cinematográficas mas interesante de cuantas pasaron por sus manos y ahí quedó para gloria del Séptimo Arte:

En Ludwig, Visconti retrata los miedos y fantasías de Luís II de Baviera en su relación con el compositor Richard Wagner y logra crear un retrato épico de pasión desbordada. Es una película densa, de una belleza de la que me siento incapaz de describir, asfixiante por momentos, como el delirio de un músico atrapado en la fascinación de un gobernante sórdido y obsesionado por la cultura. La labor de Visconti es esencial porque en la época, la tolerancia de los espectadores no era igual a la de ahora, de modo que inteligentemente trata la situación de una manera delicada, a través de miradas y frases con doble sentido, y alguna que otra imagen en la oscuridad. Aún manteniendo imperturbable esa narración, se permite filmar secuencias bellísimas, sobre todo al comienzo, enseñándonos una Baviera cubierta por la nieve en unos planos que alcanzan cuotas elevadas de enorme perfeccionismo. En este film Helmut Berger se consagró definitivamente como un actor de gran calibre, a pesar de haberlo demostrado ya con brillantez en LA CAÍDA DE LOS DIOSES, consiguiendo dotar al personaje de la dignidad que exigía Visconti, pudiendo verse por momentos, la degradación a que le conduce el paso del tiempo y el estilo de vida que lleva. Wagner fue excelentemente interpretado por el actor británico Trevor Howard, plenamente creíble, que le dio el registro justo al personaje. A destacar una interpretación magistral y es, la de Romy Schneider como la Emperatriz. Según la actriz, para nadie más que para Luchino habría aceptado volver al personaje que le dio tanta fama en los años 50, y que aquí se mostraba con una personalidad bien distinta. Debe señalar también a Silvana Mangano como Cosima, y dos actores de LA CAÍDA DE LOS DIOSES, que en LUDWIG invierten sus papeles: Umberto Orsini, allí el demócrata Herbert y aquí el intrigante Von Holstein; y Helmut Griem, que pasa de ser del odioso nazi Aschenbach al fiel Dürckheim, a un ferviente y sutil compañero. Por último, no puedo olvidar a Gert Froebe, para muchos el enemigo de James Bond en GOLFINGER, y que está soberbio como el padre Hoffmann. La música que sirve de fondo a este esplendido mosaico es también un completo acierto, escogiendo, como no podía ser de otra manera, obras de Wagner a las que se añaden fragmentos de Offenbach y Schumann y marchas militares de la época. El guión fue de Visconti y Medioli, con la colaboración de Suso Cecchi d'Amico, y la fotografía de la película es extraordinaria, combinando desde las fases de mayor claridad para los momentos en los que el Rey aún mantenía su ilusión, hasta la tétrica, casi fantasmagórica fotografía de la época más oscura. Hay un detalle en el film referente al metraje que hizo que Visconti tuviera que optar por no incluir en el montaje final escenas que estaban rodadas, concretamente varios episodios relacionados con Wagner y con la Emperatriz Isabel, y la última aparición de Wagner cuando estrena la opera Sigfrido. En la película nos indican solo que Wagner ha muerto y el rey ha mandado cubrir de luto todos los pianos de su castillo. Y referente a la Emperatriz, se suprimió su reacción al conocer la muerte de su primo, negándose a aceptar la versión oficial de suicidio, incredulidad apoyada por las declaraciones de un viejo criado, así como el asesinato de la propia Isabel de Austria a manos de un anarquista, doce años después, cumpliéndose así la profecía que le había hecho a Ludwig:

" Los reyes no son importantes para la gente a menos que nos den tanta importancia como para asesinarnos".

 

LUDWIG

 

Con todos esos cortes, para que la historia se hiciese comprensible, se recurrió a ministros y médicos,  que con el pretexto de estar realizando una investigación para determinar la salud mental del rey, sirven de nexo entre los distintos episodios. A mi francamente esto me parece un autentico crimen, un error que hoy en día sería impensable hacer....A pesar de toda esta falta de respeto hacia el arte, la duración final se acercaba a las cuatro horas, y en el contrato de distribución con la Metro Goldwyn Mayer se señalaba una duración máxima de 3 horas. Por todo ello se cortó otra hora más, con lo que la acción en muchos momentos se torna un tanto incomprensible, por ejemplo: la actriz que intentaba seducir al Rey desaparece de la pantalla, pero su nombre sigue en los títulos de crédito. Siento rabia ante tan tremenda injusticia, siempre he sido un defensor de que se exhiban en su totalidad las obras de los autores, y no cesaré en mi empeño en gritarlo a los cuatro vientos....Dentro de la historia del cine hay muchos, demasiados casos parecidos, y siempre que pienso en ello me hierve la sangre..... Por eso no me extraña que al final Luchino Visconti, muy a pesar suyo, renegara de una película que en condiciones normales podía haber sido lo máximo en el Séptimo Arte. Sin embargo, en 1980, después de la muerte del director, sus fieles guionistas Medioli y Cecchi d'Amico, rescataron la versión de cuatro horas y esta última es la que podemos disfrutar en la actualidad, aunque el montaje final no tuviera la supervisión del maestro.

En estos años en que me estoy dedicando a escribir sobre cine, he recibido muchos mails de todas las partes del planeta, y es obvio decir que a todos contesto siempre, para mi es un placer y un deber que me he impuesto, sobre todo cuando se trata de personas jóvenes que gracias a mi están descubriendo actores, directores y películas que de otra forma pasarían sobre sus vidas como polvo de estrellas, encerradas en el desván. De todos ellos, hay algo que me preocupa y es el desconocimiento que existe entre muchos, de no saber analizar el neorrealismo italiano, en que consiste, etc. etc y seguido a esto, cierta incomprensión a films como Muerte en Venecia, por poner un ejemplo. Y como es un tema que me ocupa en este instante, en que desarrollo un articulo sobre Helmut Berger y Luchino Visconti, y muy puntual en lo referente a la filmografía del maestro. Quiero por eso explicar minuciosamente sus películas, con mas datos, ya que parte de ellas fueron interpretadas por Berger. Espero que esto pueda servir para despejar posibles nieblas, para amar el estilo viscontiano, que es modelo a seguir, donde la magia de la puesta en escena, fundida con brillantes interpretaciones, son tan eternos que ni todo el viento del mundo se podrá llevar jamás.

No puedo dejar en la cuneta un titulo, causante de que yo comenzase a interesarme por las formas, el estilo y la elegancia de este maestro de maestros, calando en mis huesos secuencias que pasaban ante mis ojos, maravillándome y abriendo ventanas. Hablo de SENSO, una película que según palabras de Helmut, era de los trabajos que Visconti mas satisfecho estaba....SENSO es toda un film melodramático, en ella somos testigos de las pasiones de dos amantes en el marco de una Italia ocupada por Austria. Para todos los aficionados al cine, SENSO ocupa un lugar destacado, por la exquisitez de su puesta en escena y el maravilloso equipo de actores, encabezamos por una maravillosa Alida Valli. La primera escena, en la que Visconti muestra su pasión por la ópera, vemos la panorámica del gran teatro La Fenice de Venecia, era el año 1866. Todo la platea está ocupada por oficiales del ejército austríaco. Los palcos y el primer anfiteatro por la nobleza y la burguesía. Los pisos altos son para el pueblo italiano.....Toda una secuencia digna del mejor Visconti... En el escenario, un tenor canta un aria bella y conmovedora de "Il Trovatore", posteriormente el coro entona: !!A las armas !!... !!A las Armas !!... Estamos dispuestos a luchar contigo.....!! A las Armas, A las Armas!!... En ese mismo instante todos los espectadores del piso alto comienzan a arrojar panfletos e insignias tricolores a la platea, lanzando gritos contra la ocupación austríaca...... ¿Cabe mejor comienzo?, ¿Acaso existía otra forma mejor para Visconti, que no fuera la belleza de una opera, y los gritos de su amada Italia, para adentrarnos en su corazón?.

 

S  E  N  S  O

 

Antes de encarnar la figura de Luís II de Baviera, donde Helmut dejó un tanto raídas sus nada despreciables interpretaciones de El retrato de Dorian Gray o El jardín de los Finzi Contini, interpretó lo que yo considero una de sus mejores interpretaciones, una obra que recomiendo ver y a la que él mismo en sus memorias, se refiere de este modo:

" Cuando Luchino me ofreció el papel  de Martin Von Essenbeck, de repente me quedé como ido, hipnotizado e incrédulo..¿Podía yo interpretar a aquel hombre?, ¿Cómo podía decirle nó, sin dañarle?. Me pasé muchos días dándole vueltas por mi cabeza, recuerdo que me marché unos días a Londres para pensarlo detenidamente. Tenía un papel por el que muchos actores daría cualquier cosa y yo huía con mis dudas, mis miedos a otra ciudad a pensar como podía decirle nó a un hombre que había creído en mi, y dar la oportunidad definitiva a mi carrera. A mi vuelta le expresé todo esto, y aún recuerdo sus palabras. Fué como siempre tajante, firme y seguro, dijo: "Solo tienes que levantarte por la mañana siendo Von Essenbeck y acostarte con él todas las noches, nada mas fácil". Le entendí al instante, sabía lo que me insinuaba y entonces sentí un profundo amor por él y un agradecimiento que aún hoy, muchos años después, me dura."

 

LA CAIDA DE LOS DIOSES

 

Fué un acierto hacer el personaje de Von Essenbeck y de esta forma Viscontí pudo volcarse en todo un crudo retrato familiar bajo el régimen nazi, como nadie había hecho, dando ese toque viscontiano a cada una de las escenas, desde la primera a la última. LA CAÍDA DE LOS DIOSES, fué una superproducción italo-suiza-germana, y el lanzamiento a nivel internacional de Helmut Berger en un papel a su medida, aunque le costó mucho al director que actuara como Marlene Dietrich en la fiesta al principio de la película. Se hicieron mas de 20 tomas y le obligó a ver varias veces EL ANGEL AZUL, consiguiendo al final una de las secuencias mas sugerentemente bellas del film. Junto a Berger, estaban nada mas y nada menos que Dirk Bogarde como Friedrich, Ingrid Thulin, muy amiga de Berger, como Sophie, Helmut Griem como Aschenbach, y un largo elenco de excelentes actores, entre los que llamó mucho la atención la actriz Charlotte Rampling como Elisabeth, la desdichada esposa de Herbert. El uso obsesivo del color rojo, que representa la atmósfera de la fundición familiar y que en otros momentos de la película reaparece, como en la habitación del asesinado barón. La parte que más se resintió fueron los cambios que se hizo con la banda sonora, donde Visconti había pensado utilizar a Mahler, pero la productora le impuso al por entonces comercial Maurice Jarre, donde a mi modo de ver difiere mucho de lo que el director buscaba, y buena prueba de ello está en los títulos de crédito, donde se representa el avance de una locomotora y la maquinaria de una fundición de acero, música que recuerda  el Tema de Lara de Doctor Zhivago, compuesto por el propio Jarre. La cuidadosa reconstrucción de los hechos políticos de la Alemania nazi se llevó a cabo siguiendo al pie de la letra uno de los estudios clásicos en la materia: la Historia del Tercer Reich de William L. Shirer, entonces corresponsal norteamericano en Alemania, obra que fue el libro de cabecera de Visconti durante la filmación. Algunos personajes parecen ser símbolos de la época: Aschenbach es "las SS", Konstantin, "las SA", el barón es la vieja Alemania que muere el día del incendio del Reichstag... Asimismo, la impresionante escena del suicidio de Friedrich y Sophie inmediatamente después de su boda, no podemos dejar de pensar en Hitler y Eva Braun. El film tuvo una consecuencia final no prevista por Luchino, antiguo combatiente antifascista: El refinamiento, el esteticismo con que se presentaba la crueldad nazi, con esa mezcla de sexo, violencia sádica, e impecables uniformes, dio origen a que algunos críticos la titulasen la "fascinación del mal". Posteriormente surgieron el subgénero cinematográfico conocido como "porno-nazi". Películas como EL PORTERO DE NOCHE, sin la menor duda tiene su origen en LA CAÍDA DE LOS DIOSES y eso mas que una critica, lo considero un maravilloso comienzo.

La vida sentimental de Helmut Berger no ha sido un campo yermo, dió mucho que hablar siempre y auténticos ríos de tinta cubrieron las crónicas sociales en diferentes etapas de su vida, sobre todo cuando era considerado una figura requerida por la alta sociedad europea, siendo ya pareja de Visconti. Existen muchas frases, presuntamente dichas por el actor que pueden dar un color mas preciso a mis palabras. Creo que al margen del morbo que destilan, lo justifico para poder conocer la persona que se escondía tras uno de los rostros mas bellos del panorama cinematográfico y un actor con categoría, como podemos apreciar en su filmografía.

 

 

SUS FRASES


" El tema sin fin de mi vida es mi anhelo de amor. No puedo obtener suficiente amor."



" Alain Delon me quería solamente por estar constantemente al lado de Luchino.... Me tiré a Delon y también a su esposa Nathalie, debo decir para ser sincero que me gustó mas ella, tal vez Alain fuera una especie de rival, no lo sé, pero mi repulsa hacia él puede que venga de todo el daño que le hizo a Romy.... También nos divertíamos en la cama junto a Maria Schneider, creo que todos buscábamos lo mismo y era lógico, éramos guapos, atractivos y con ganas de comernos el mundo. En una ocasión la actriz Glenda Jackson que pensaba que yo era un actor mediocre, menos aún que su novia Marisa Berenson, quiso casarse conmigo para dar celos a Marisa, pero siempre supe que no era el tipo de persona que se sienta en casa y observa crecer a sus hijos. El mundo para mi en aquellos años estaba hecho para ser devorado".



" En general a Elizabeth Taylor con la que trabajé en ASH WEDNESDAY, no le gustaban los papeles de mujer posesiva que interpretaba en algunas de las películas que hizo, ella me lo dijo con total naturalidad. Richard Burton era un alcohólico y tuvo muchas peleas con su esposa Liz mientras trabajamos. Recuerdo que un día rocié de trufas de chocolate un sofá justo antes de que Burton se sentase, cuando se levantó para ir al plató a vernos rodar, tenía los pantalones del color del café, me miró y gritó como un loco: !!mierda!! ".

 

" Tengo un remordimiento que no he superado en todos estos años y hay noches en que me cuesta conciliar el sueño....En mi vida ha habido siempre un lugar al que considero mas mío que la vida y es mi necesidad continua de hacer amistades, de compartir lo mucho que he sufrido o vibrado con esas personas a las que llamo amigos. Todo el mundo sabe de mi devoción enfermiza por dos mujeres únicas, a las que he amado, respetado y de las que aprendí mucho, son Romy Schneider e Ingrid Thulin. Me entristece pensar que no puedo verlas mas, que ya no charlaré en el Café de Paris de Mónaco con Ingrid, embriagándome con sus anécdotas, su sonrisa, su enorme capacidad de seducción y ese aire de madre absoluta o ir de comprar con Romy por la Avenida Montaigne de Paris, sentarnos en silencio en un parque o recordar los momentos que vivimos rodando Ludwig.. Será que ya soy viejo, que estoy mas vulnerable o que este inmenso dolor por la ausencia de las personas que he querido, me ahoga demasiado... Pero lo que no puedo superar, ni creo que lo supere nunca es no poder haber hablado con Romy aquel 28 de Mayo cuando ella me llamó a Salzburgo y yo estaba ausente de mi domicilio...¿por qué llamaría? ¿Que le angustiaba a Romy para querer hablar?....Esto me ha perseguido todos estos años y me pregunto un millón de veces..¿Como pude fallarle?..¿por qué no hizo aquella llamada un par de horas antes?.....Es triste, muy triste ".

 

" Ultimamente he actuado en películas de jóvenes con talento, pero de pobres presupuestos. Los directores con pequeñas sumas de dinero, tienen un doble encanto y es que les gustan las mismas cosas que a mi, y a través del sexo nos hemos entendido. Tambien lo hice con directores jóvenes de Nueva York, pero en los EE.UU. los valores y la forma de tratar el sexo no tiene nada que ver con los europeos ".

 

" La cosa más loca que me pasó fué en Niza. Aspiré cocaína de mala calidad y cuando me senté a comer supe lo liquido que puede llegar a ser un pedo. Llevaba pantalones blancos y no pude ponerme en pie. Tuve que quedarme quieto desde las nueve de la noche hasta las cuatro de la mañana. Mis amigos pensaron que estaba enfermo, porque no quería bailar con ellos, por lo general soy una bailarina apasionada.... Pero llegué al hotel, me cambié de ropa y bailé en éxtasis en el club...tenia que olvidar toda la tensión que había sufrido aquella noche ".

 

" En 1992  dí una fiesta salvaje para celebrar mi cincuenta cumpleaños. Fue en Francia, en casa de Elene, Condesa d'Estenville... Jack Nicholson y Román Polanski se encontraban allí. Se sirvió de todo: caviar, cocaína, éxtasis, hachís, Wodka, champagne, langosta, aquello duró dos días. La casa quedó convertida en un completo desastre y nadie había tocado la comida tan maravillosa que estaba preparada, la anécdota es que en realidad era mi 48 cumpleaños, dije 50, porque deseaba organizar una gran fiesta. ..Cuando me quedé solo una tremenda soledad cayó sobre mí, pensaba que nunca fuí un adicto total a las drogas, las tomé, pero por sentirme mejor, por curiosidad, nunca por adicción, lo que si tengo es un serio problema con el alcohol...!!que horror!!, Puedo ser lo contrario de lo que realmente soy, una especie de Dorian Gray, una persona que odio: mentiroso, anti-humano y actuando como si fuera el mismo diablo.. !! Horror!! ".

Podría cubrir muchas mas frases de Helmut en mi articulo, algunas con realmente duras y casi todas posteriores a la desaparición de su protector, amante y maestro. Ello me hace pensar con certeza de que mi vida no fué igual viviendo Visconti, que cuando el director desapareció. Berger era un producto creado, formado culturalmente y moldeado para dar mas categoría a esos grandes frescos de la cinematografía, salidos de las manos de un ser único. Es difícil pensar en otro actor interpretando los films que Helmut hizo bajo la batuta del maestro, sin que suene ese adagio, los hilos que sostuvieron tan brillantes intervenciones o una presunta malsana pasión por poseer también al director a través de la propia imagen. Si lo hizo sería a pesar suyo, Helmut Berger era una escultura de blanco mármol dedicada al dios del placer y el amor. En esta frase se lee claramente:

"El tema sin fin de mi vida es mi anhelo de amor. No puedo obtener suficiente amor."

 

Helmut Berger volvió a ser dirigido por Luchino en una película que fué todo un lucimiento personal para el actor y que resultó un hallazgo el día que la ví. Reunía un plantel de actores de primera fila, un tema cerrado, íntimo, familiar, no al estilo de Rocco y sus hermanos, aquí el entorno era mas lacerante, mas personal, mas esteticista y yo quedé fascinado. La considero una obra maestra total, como todo lo que el director hizo, aún hoy en día siempre que puedo la vuelvo a ver. Me refiero a CONFIDENCIAS, desde Silvana Mangano que es todo un espectáculo visual de incalculable ejercicio interpretativo, pasando por los hijos, y terminando por el viejo profesor, a todos se nos ofrece con grandes cantidades de lo que el cine se nutre, la imagen perfecta por excelencia. Es una pelicula que recomiendo seriamente, y una necesidad para comprender mejor los últimos peldaños que le quedaban al director antes de dar su adiós definitivo. Es motivo de gozo para mi poder comentar lo que representa este film, que en su día no fué lo suficientemente valorado, a pesar de llevarse en el Festival Italian National Syndicate of Films Journalists el galardón Silver Ribbon, en la categoría de mejor director y mejor película, como el David di Donatello tambien al mejor film... Tristemente esto sucede mucho en el Séptimo Arte, pero luego el tiempo puso todo en su sitio, como es el caso de CONFIDENCIAS..

 

GRUPPO DI FAMIGLIA IN UN INTERNO

 

 El personaje central del profesor recayó en Burt Lancaster, en una actuación auténticamente sensacional, cuando el actor leyó el guión, nunca tuvo la duda de que el profesor era el retrato de Luchino Visconti, y que toda la película expresaba claramente el profundo amor que seguía sintiendo por Helmut Berger, en su papel de Konrad, donde reflejaba todos los puntos coincidentes con su personalidad real, entre actor y personaje. Este carácter autobiográfico viene por la especial relación profesor-Konrad: si pudiera haber alguna connotación homosexual, como por ejemplo la secuencia de la ducha de Berger, todo se halla sublimado por un amor como el de padre e hijo, un amor tan puro que casi se diría poseer connotaciones religiosas, sugeridas en más de una imagen, como la composición del profesor llevando en brazos el cadáver de Konrad, que a me hizo pensar inmediatamente en la Pietá de Miguel Angel, o el fotograma final del profesor reclinando la cabeza como Cristo en la cruz... Un amor así es lo que podía aspirar Visconti en tan críticos momentos de su vida, cuando su cuerpo ya no respondía.....Son tantas las similitudes: como el profesor, tampoco Visconti tuvo hijos, ni pudo formar una familia, y pienso que en el estado en que se hallaba también mirase a Berger como el hijo que deseó tener... Para la producción de Confidencias, Visconti daría un nuevo escándalo aceptando como productor de la película a Edilio Rusconi, industrial de tendencias derechistas; se justificará el maestro diciendo que su película no es de derechas, que el productor solo puso el dinero y nunca influyó en la realización de la película, añadiendo una frase que pronuncia en la película la Condesa Bianca Brumonti: "No conozco industriales de izquierdas".... GRUPO DI FAMIGLIA IN UN INTERNO, en su película mas autobiográfica, y mi recomendación es que la visionéis para poder comprobar mi teoría, que por otro lado es la misma que muchos críticos de cine. Es uno de las mejores y mas sólidas interpretaciones de Helmut Berger, un regalo contemplar a Silvana Mangano, una actriz que reúne en su rostro un magnetismo difícil de rechazar, te engancha, te llena de magia, de puro cine y su raza como actriz es indiscutible. Todo un retrato completado con una recreación al mas puro estilo, abanderados por un sólido Burt Lancaster..... Trabajo penetrante, con amplísimo carácter testimonial, de apurado empaque fantasmagórico, fiel a las bases de un arte solo atribuible al talento desbordado de uno de los más honestos genios del cine, que para nuestra suerte, deberá seguir vivo como parte integrante de una cultura artística universal, inexcusable y académicamente imprescindible. Me gustaría recordar una frase que dice Konrad en el film y que me parece fascinante:

"En la Biblia está escrito: ¡Ay de quien esté solo, porque cuando caiga no habrá nadie dispuesto a levantarlo!".
 

 Si algo caracterizó la carrera de Helmut, era recrear personajes complicados, salpicados de ambigüedad manifiesta y explícita, que debido a su físico daban por momentos un tinte menos duro, cercano, pero sin dejar su lacerante morbosidad....Hay ocasiones en que cuando uno se compromete a escribir sobre un personaje del cine, mientras desarrollas los textos o atesoras información que te mandan, o que tu mismo encuentras en libros, memorias o biografías, de pronto salta una faceta que nunca pensaste existiera, eso me ha pasado a mi en estos momentos con mi articulo "HELMUT BERGER, Disciple of Luchino Visconti", he sentido como si una ventana se abriera ante mí, y a pesar de su amoralidad, sus ansias de gozar del placer en todos los campos, de utilizar inteligentemente sus encantos personales,  estoy convencido de que había un hombre tremendamente sensible, incapaz de hacer daño a nadie, protector con la amistad y dispuesto a darlo todo....

 En parte una frase de Romy Schneider me lo confirma:

" Helmut es un ser encantador, noble y perfeccionista. Hace lo indecible por complacer a Luchino, por vernos felices a todos, es alegre....El rodaje de Ludwig fué maravilloso, apenas nos quedaba tiempo para hablar, pero siempre existieron esos momentos, él los buscaba, pienso que hacer la vida fácil a sus amigos es una prioridad. Nuestros encuentros en Paris, simplemente para ir de comprar, o al cine, son algo inexplicable, todo lo transformaba....le quiero muchísimo. Luchino nos hizo trabajar duro en aquella película, hay imágenes que hablan por sí mismas. Me encontré a gusto dentro de la piel de la Emperatriz, por fín pude sacar a la mujer..... Haciéndola fuimos muy, muy felices".

 

 

Visconti no fué su primer hombre, pero sí por el que Berger sintió autentico amor. El actor siempre quiso mantener una relación estable con el director y vivir en Francia. Ambos adoraban el arte, el lujo, las reuniones en casa de Maria Callas y vivieron en París. Luchino en contrapunto con Helmut, era conservador para su intimidad, no quería que la gente supiera que era homosexual, aunque siempre le llegaron los comentarios que se hacían al respecto, a los que no daba importancia. Las personas que trabajaron para él: varias doncellas y un cocinero, comentaron que ambos tenían habitaciones separadas,  y que Helmut iba a la habitación de Visconti por la noche, pero el maestro después siempre dormía solo. Este comportamiento da a entender claramente que ambos pertenecían a una generación distinta. Berger necesita jóvenes a su alrededor. A menudo por la noche salía de la casa en secreto y esas salidas se convertían en salvajes y agrestes. Visconti prefería leer y escuchar música clásica o preparaba algún guión. Berger, confiesa en su libro de memorias que, pronto terminaron sus escapadas y realmente se enamoró. El director no sólo era un amante, un amigo o un padre, también fue su maestro. Le dijo que para aprender bien el idioma Inglés, lo mejor era contemplar arte y leer mucha literatura. Más tarde Visonti cambió algunas cosas de su castillo "La Columbaia", Berger dice que era el mejor arquitecto que había conocido, a su lado aprendió y le enseño ante todo corrección. Como resultado de ello, al cabo de los años transcurridos, después de haber pasado momentos muy duros en el plano personal y artístico, Helmut tiene pocas obsesiones por extraño que pueda parecer: es adicto a la limpieza de su plano hacia arriba, es infinitamente pulcro, le encanta reorganizar sus muebles y tiene una pasión; el embalaje de sus maletas cuando hace algún viaje, le describe como una especie de ciencia. Dice que necesita todo un día para empacar sus cosas. Lo más importante es que la ropa no tenga arrugas después. Prefiere todo esto a las drogas y el alcohol, aunque confiesa en este libro, que a veces  siente la necesidad de beber o probar cosas desagradables. También apunta que Luchino le presentó gente importante: políticos, escritores, pintores y por supuesto los músicos, que eran prioridad para él. Le relacionó con artistas de renombre internacional, como el director de orquesta Leonard Bernstein, la inolvidable María Callas, el bailarín Rudolf Nurejew, con el que Helmut tuvo mucho que ver. Sobre Nurejew, Helmut dice que había una cosa en él que no le agradaba y era su pasión por Rusia, el ajo y el vodka. El bailarín aunque sabía la relación que mantenia, quiso que vivieran juntos, pero él siempre se opuso. Fueron amantes durante cierto tiempo...... Luchino estaba por encima de todo, era su marido y su padre.

Joseph Losey en los años setenta dirigió a Helmut Berger, bajo un estilo vanguardista, rompedor en sus formas y que había realizado títulos tan extraordinarios como EL SIRVIENTE y EL MENSAJERO..... Aquella película me causó una buenísima impresión, y recuerdo que la disfruté mucho en aquellos lejanos años...¿Por qué a veces no podemos atrapar el tiempo transcurrido y guardarlo para nosotros?....la vida es surrealista y nosotros nada podemos hacer....!!triste!!. Su título prometía: The Romantic Englishwoman, y aparte de un atractivo y sugerente Helmut, teníamos a Glenda Jackson y a Michael Caine para bordear toda una estampa de sentimientos, ambigüedades y buenos modales al mejor estilo inglés que se precie. Losey nos brindó una gran película, donde un matrimonio compuesto por un novelista y su esposa, invitan a su casa a un hombre con la esperanza de que comparta su lecho matrimonial y le ayude al escritor con su novela. Son esos films que a pesar de haber llovido mucho desde entonces, de no hablarse actualmente sobre ellos, están áhí y siempre podemos admirar la labor de Losey en total plenitud. Quería enmarcarla en este articulo, porque LA INGLESA ROMÁNTICA, ponen un paralelismo entre los personajes que el actor interpretó a lo largo de su carrera. Es claro que muchas de las películas que hizo no tenían la grandeza de las obras de Visconti, y que por ellas no se le recuerde lo mismo, pero sería injusto obviar esta excelente aportación..... Visconti le dejó rienda suelta para poder trabajar con otros directores, quería que conociese otras formas de dirigir, adquirir experiencias....Nunca le puso obstáculos y siempre admiró su labor.

También realizó una película bastante interesante a mi modo de ver, reunía dos nombres de enorme carisma, dos mitos vivientes de Hollywood y dos cabezas de cartel, por las que cualquier actor daría años de su vida: Henry Fonda y Elizabeth Taylor, por la que Helmet sentía una gran admiración. El rodaje de MIÉRCOLES DE CENIZA no fué fácil....  trabajar al lado de Fonda le proporcionaba categoría, aprendizaje y un estimulo que no podía obviar, pero chocó con el divismo del maduro actor, su insolencia y exigencias constantes. No soportaba que nadie le hiciera sombra, ni la misma Elizabeth se libraba de ello. Era por aquellos años un Fonda de ideas cerradas, inamovible en una forma de hacer cine, no quería evolucionar ante las nuevas tendencias. Cuenta Helmut que durante el rodaje, tanto él como Liz, se vieron intimidados por Henry, tuvieron que quedarse en su segundo plano, mientras el actor implantaba su dictadura férrea con Larry Peerce, el director del film. También re refiere a una visita que Fonda recibió de su hija Jane, y observó el desprecio con que la trataba....Henry era un hombre difícil, muy elevado en su corona de divo y siempre restregándoles, tanto a Liz como a él, la profesionalidad de su gran amiga Bette Davis, de actrices que habían sido compañeras de su larga filmografía y a las que anteponía siempre como ejemplo de disciplina y magnetismo. Helmut llegó a odiar tanto a Henry durante el rodaje que al finalizar el mismo, y a pesar de tener una cláusula donde estaba obligado a participar en varios eventos relacionados con la presentación de MIÉRCOLES DE CENIZA en distintos puntos de Europa, no fué a ninguno. Creo importante detenerme sobre este film, pues para mi sigue siendo una película válida, visualmente perfecta, y con una Liz mas radiante que nunca, al lado de Berger, que daba a su personaje unos matices, que aunque pudieran pasar por copia de lo mismo, siempre resultaba sugerente y atractivo al 100 por 100. Para cualquier persona que admire en las películas el glamour, estilo y clase y un poco de sensación de volver al cine de antes, MIÉRCOLES DE CENIZA, es una experiencia. Es sin duda uno de mis papeles preferidos de los muchos que Liz interpretó y aunque no fué un éxito en 1973, contiene tres grandes actuaciones y una oportunidad de admirar magníficos escenarios.

 

ASH WEDNESDAY

"MIÉRCOLES DE CENIZA"

 

MIÉRCOLES DE CENIZA, cuenta la historia de Bárbara Sawyer, una mujer adinerada de Detroit que está entrando en ese difícil período de su vida, cuando sus encantos se están desvaneciendo y su viejo esposo está experimentando una crisis de edad, mirando a otra parte para ayudar a hacer que se sienta joven de nuevo. Impulsada por el deseo de agradar a su marido y salvar su matrimonio viaja a Italia para someterse a una operación de cirugía plástica extensa, con la esperanza de que sus problemas desaparezcan. Pero Bárbara se da cuenta es que el tiempo ha pasado, los dos han cambiado y ahora tienen otras necesidades y orientaciones. MIÉRCOLES DE CENIZA, nos proporciona una serie de planos de enorme belleza de la actriz, creo que es uno de los films, después de CLEOPATRA y LA GATA SOBRE EL TEJADO DE ZINC, donde mas hermosa, etérea y mágica se la puede ver. Bárbara tiene miedo de las consecuencias de la cirugía, recela de los sentimientos de su marido hacia ella y desarrolla una creciente desconfianza en volver a ser una mujer atractiva. Liz Taylor ha sido acusada muchas veces de encerrarse en las variaciones de aquella soberbia interpretación, ganadora de un oscar, donde dió vida a la Martha de QUIEN TEME A VIRGINIA WOOLF, pero en este film, Elizabeth toma un tipo diferente de carácter, aquí no es bruja gritando, sólo es una mujer redescubriéndose a si misma y aprendiendo un poco sobre la vida y aprendiendo cómo funciona el proceso. Uno de los muchos atractivos de esta película es tener la oportunidad única para ver el aspecto pasado por Elizabeth Taylor y su transformación:

" Para aquellos de ustedes, que les guste verme más bella, MIÉRCOLES DE CENIZA es la película perfecta ".

Nunca se la vió tan hermosa, vestida por Valentino y también por la legendaria Edith. La película fue rodada en la famosa estación de esquí italiana de Cortina y la vistas que se muestran en la película son espectaculares, contribuyendo de gran manera a uno mas de los atractivos del film. MIÉRCOLES DE CENIZA, es una fiesta de color violeta, como los propios ojos de la actriz. Henry Fonda tiene un papel interesante, pero que desarrolla mas en la última mitad del film. Su personaje, un hombre procedente de un mundo artificial y un poco decepcionante, tiene muy en cuenta la voluntad de su esposa para complacerlo. Un destacado grupo de actores le sirven como sombra a tres interpretaciones muy dignas, pues tanto Liz, como Helmut y en menor medida Fonda, están magníficos. Hay momentos en que el personaje de Helmut Berger, como admirador de Bárbara estalla la pantalla, no olvidemos que estoy hablando de un actor al cual la cámara adora, le acaricia, le ama..... Berger, siempre calificado como el hombre más guapo de esta época, tenía en este film la combinación correcta: buen aspecto, estilo para estar totalmente a gusto con su papel de Playboy y sin mas propósitos reales. MIÉRCOLES DE CENIZA, es la vieja historia de siempre, romántica, con mucho mensaje intimista, alrededor del sentimiento mas viejo del mundo. "ASH WEDNESDAY", que es su titulo original, viajará siempre por el carril de mi memoria, como un film digno de ver, que yo recomiendo y que contiene ese cine que se solía hacer, mientras esperábamos un tranvía al que pusimos por nombre: "deseo".

 

SALÓN KITTY

 

Tinto Brass era un conocido director italiano, que se inició en el cine como ayudante de los hermanos Paolo y Vittorio Taviani, también trabajó con Fellini y con Rossellini, su fama era tremenda en los años setenta, llegándosele a considerar uno de los padres del porno-esteticismo, donde hizo películas a mi modo personal nada despreciables, a pesar de sus abusos de travellings con la cámara, con los que yo no estoy de acuerdo, la imagen pierde vivacidad.... Brass ofrecía un aire macabro a sus films, donde la violencia, el sexo y la maldad humana reinaban con total preferencia. No me extraña en absoluto que Tinto Brass cuando tuvo entre sus manos el guión de Gore Vidal sobre SALÓN KITTY, pensase inmediatamente en dos de los actores de LA CAÍDA DE LOS DIOSES, Helmut Berger e Ingrid Thulin, para encarnar a los protagonistas. Helmut era otra vez un nazi desaprensivo, capaz de cualquier cosa, no con los matices que Visconti remarcó con sumo cuidado en su memorable película, pero en SALÓN KITTY, el actor supo aprovechar aquel filón sobre la recreación de los burdeles alemanes, bordando como siempre y ayudado por su físico, un papel que, ante todo era una prueba de fuerza después de las soberbias interpretaciones de LUÍS II DE BAVIERA o CONFIDENCIAS. Helmut siempre habla bien de SALÓN KITTY, de sus compañeros, de la recreación del ambiente que Brass impuso en sus secuencias, reconociendo que sus recuerdos de aquellos meses no fueron muy buenos, la salud de Luchino Visconti estaba siendo critica y el final del maestro se aproximaba. Según confiesa en su libro, la rabia, la impotencia y el dolor que sentía ante la inevitablemente muerte de su maestro, estuvo siempre presente en aquel trabajo. Tal vez por eso, el recuerdo que conservó siempre de la película con Tinto Brass, tenía inevitablemente connotaciones muy íntimas que solo él conocía.
Tinto Brass a pesar de ser un director demasiado criticado, hay que reconocerle grandes valores cinematográficos que, en cierto modo cambiaron parcialmente las recreaciones originales de los espacios en los que se desarrolla sus películas. Puede que para muchos fuera pura pornografía... nada mas lejos, porque SALÓN KITTY, es un espectáculo ingeniosamente esteticista, con personajes siniestros, que se mueven entre el realismo y lo grotesco. Se ve perfectamente que Brass conocía de primera mano los valores teatrales que habían enriquecido al cine italiano, valores que bebían directamente de la comedia grotesca, y que Fellini, del que aprendió mucho, había empleado brillantemente en AMARCORD....¿Mi opinión?...Os consejo ver la película, nada pasa desapercibido y tiene momentos impactantes.
 

El estado de salud de Luchino Visconti era muy critico cuando terminó el film CONFIDENCIAS, apenas podía caminar, tenía que ser ayudado y pasaba la mayor parte del tiempo en una silla de ruedas. Existe unas frases del maestro que resumen su cruel enfermedad:

 

 

" Antes era libre, utilizaba mi cuerpo como si fuera lo mas natural del mundo. Después, de repente: la bofetada. El descubrimiento de improviso de que algunas cosas no podrás hacerlas jamás. Que has perdido la libertad para siempre. Odio mi enfermedad por este motivo: porque me ha privado de libertad. Porque me ha humillado y me humilla continuamente. Porque debo aprender a andar de nuevo, a mover de nuevo las manos, a utilizarlas...Luego está la necesidad de ser atendido, la necesidad de que haya siempre alguien dispuesto a vestirte, ponerte los zapatos, afeitarte, peinarte...Es muy humillante. Te hiere de un modo terrible y te impulsa a rebelarte. Pero contigo mismo, con los otros no serviría, no sería justo".

 

"Ni la vejez ni la enfermedad han agotado mi deseo de vivir, de trabajar. Me encuentro dispuesto para hacer diez films mas, no solo uno..Cine, teatro, música, quiero hacerlo todo, todo. Con pasión, porque es necesario arder siempre de pasión cuando se emprende algo. Por otra parte, estamos aquí para eso, para arder hasta la muerte, que es el último acto de la vida y el que completa la acción transformándola en cenizas. He alcanzado una edad en la que, por lo general, uno se retira. Y mas aún si se está enfermo, pero si me viera obligado a estar en cama esperando que se acabe el tiempo, no hay duda de que moriría mucho antes ".

 

 

Me emociona leer estas sinceras frases, el sentimiento es libre y mi sensibilidad se acrecienta cuando leo una y otra vez las palabras pronunciadas por un director al que admiro mas allá de la admiración, por el que siento envidia sana ante su trabajo, su cultura, su perfeccionismo, su refinamiento, su tremenda fuerza....sus ánimos de seguir haciendo lo que mas le gusta. Creo que en mi vida de cinéfilo existen muchos nombres que vagan cosidos a mi piel, nunca los podré apartar porque son mios y a los cuales conservo como el mejor de los tesoros....Sobra confesar que entre ellos y en lugar preferente siempre estará LUCHINO VISCONTI.
 


Cuando el director rodaba EL INOCENTE, ni un solo de los días que duró el rodaje Helmut Berger faltó en los estudios, pendiente de él, de lo que necesitaba, de todo cuanto podía hacerle mas cómodo el duro rodaje....Se puede asegurar a pesar de lo mucho que se comentó en contra, que su amor y ternura estuvieron como otra pieza de atrezzo mas, solo que ésta palpitaba incansable en el pecho de un hombre que veía como su amante, maestro y compañero, se iba poco a poco.

 A pesar de ser CONFIDENCIAS, para muchos cinéfilos, su testamento, Visconti siguió decidido a luchar porque no fuera su última película. Desde hace tiempo le rondaban proyectos como: un film biográfico sobre Puccini centrado en su último amor, Sybil Seligman, que se llamaría LAS CARTAS DE PUCCINI A SYBIL, donde el personaje del compositor quería que fuese interpretado por Mastroianni. O la biografía de la mujer del escritor Francis Scott Fitgerald, Zelda, basado en el relato SAVE ME THE WALTS, que habría permitido una reconstrucción del París de antes de 1929, y que desgraciadamente tropezó con la oposición de la hija del escritor, temerosa de que su madre, la cual murió alcohólica e ingresada en un sanatorio mental, no quedara bien parada en la pantalla, por lo que exigía una suma demasiado alta por los derechos. Esto fué a mi modo de ver, otra verdadera pérdida para el cine, como igualmente que no pudiese dirigir LA MONTAÑA MÁGICA, de Thomas Mann, para la cual ya tenía un contrato de acuerdo con el hijo del escritor, el historiador Golo Mann: ya existía una sintonía entre escritor y cineasta, pues había dado un fruto: MUERTE EN VENECIA, sino que además y un dato importante, el argumento, que es la historia de un enfermo convaleciente, parecía el ideal para ser traducido a la pantalla por Visconti, debido a su precario estado. Sin embargo, por una parte hubiera supuesto volver al clima de montaña, y por otra existió lo que declaró Cecchi d'Amico:

" Tristemente para Luchino, ningún productor quería oír hablar de un film dirigido por un enfermo, que contaba la historia de una enfermedad..."

De haberse rodado, sus protagonistas ya los tenía elegidos, hubieran sido: Charlotte Rampling como Claudia Cauchaut y Helmut Berger como Hans Castorp.

A veces uno imagina, trabajar la mente y das forma, dejando que las imágenes bailen ayudadas por la magia del cine. Me ha pasado siempre y a esto le llamo vivir y amar el cine con mayúsculas, en el mas amplio sentido de la palabra.

Helmut Berger tubo mucho que ver con un hombre también muy importante dentro del panorama cinematográfico, y uno de los mas grandes directores que ha dado Italia, aunque no llegase nunca a trabajar con él, me refiero a Franco Zeffirelli. Un fiel discípulo de Visconti, que aprendió del maestro toda su técnica, la minuciosidad de los encuadres, la puesta en escena, digna de mejor mausoleo para perpetuar la memoria de los dioses. Ambos fueron los artífices en Milán de las representaciones de UN TRANVÍA LLAMADO DESEO y es sin duda alguna uno de los montajes mas notables que se han hecho sobre la pieza teatral de Tennesee Williams... Fué mucho antes de la llegada de Berger a la vida de Visconti y años después los tres eran muy amigos, a pesar de ser Helmut pareja de Luchino. Helmut sentía por Zeffirelli una admiración grande, le acompañó, junto con todo el equipo, a la entrega de los Premios Oscar en 1968, donde el director recibió por ROMEO Y JULIETA, el oscar a la mejor fotografía y mejor vestuario, estando nominado como mejor director y mejor película. Vivieron una relación que según cuenta en sus memorias Berger, no fué precisamente un campo de rosas. Franco era un hombre muy vinculado con los medios artísticos de Italia, íntimo amigo de políticos y figura imprescindible en La Ciudad del Vaticano, donde era recibido sin anunciarse. Helmut era famosísimo en toda Italia y Francia por su amoralidad, por las fiestas que organizaba y por ser adicto a la cocaína y el alcohol. Esto al director no le gustaba, e intento apartarle de todo, pero no pudo conseguirlo......En su libro Helmut reconoce las enormes peleas que sufrieron, la diferencia social que existía entre ambos y las dificultades que le hizo pasar a Franco...pero siempre deja un halo de admiración y de cariño hacia él, lamentándose profundamente de no haber podido participar en sus films. Transcurridos los años, y cuando Helmut y Visconti vivian en Francia, se encontraron en casa de Maria Callas, eran íntimos amigos de la cantante, la aconsejaban, acompañaban y asesoraban en lo relacionado a su carrera, paliando en parte los instantes de dolor que Maria padeció debido a la última boda de Onasis. Helmut se refiere a estos momentos, en los que Luchino ya estaba bastante enfermo, como "Tardes de vino y pastas", donde reinaba entre los cuatro una abierta amistad y admiración mutua. Visconti sabía que entre Franco y Helmut hubo una relación, pero el director demostrando siempre su exquisita educación jamás se interpuso entre él y Zeffirelli, al que admiraba. Nada podía empañar aquellas tardes de vino y pastas, tal y como se refiere Berger en su libro. Quizá el maestro, recuperado de la trombosis que sufrió, presentía que para seguir trabajando y seguir siendo Visconti, nada mejor como tener cerca el calor de las personas que amaba.

Comenzó a rodar la que sería su última película: EL INOCENTE, basada en una novela de Gabruele D´Annunzio, originando un nuevo escándalo, debido a las simpatías del escritor con el director. Visconti pudo salir al paso, afirmando que admirada a D´Annunzio como escritor, pero le detestaba como ser humano. El rodaje debía comenzar a mediados de 1975, pero pocas semanas antes, el 3 de abril, cuando Luchino comenzaba a ser capaz de caminar sin baston, tras meses de intensos ejercicios, sufré una aparatosa caída y se rompe la pierna derecha, la que no estaba paralizada, El comienzo se pospone mientras el director sigue en el hospital. Los productores están perdiendo dinero, hay incertidumbre sobre si por fin se filmará o nó. En septiembre Visconti anuncia en una rueda de prensa, que a pesar de todo dirigirá la película desde su silla de ruedas, donde desgraciadamente quedaría confinado de por vida, diciendo a los periodistas: "La próxima la haré desde una camilla". La resistencia y la tenacidad del maestro era manifiesta y causó impacto en todos los medios. Le preguntaron por los protagonistas, y el director apeló a los nombres de Alain Delon y Romy Schneider.....Mas tarde se llevó un tremendo disgusto, porque tanto Delon como Romy no pudieron aceptar su canto de cisne, Alain estaba enfrascado en otro proyecto y Romy estaba embarazada por aquellos días.

EL INOCENTE es una pieza de museo, un canto final a una labor de puro estilo del refinamiento de una sociedad decadente, pero no por ello menos interesante. En los títulos de crédito vemos la mano derecha de Visconti pasando las páginas de la novela original de d'Annunzio, un ejemplar bastante ajado, como pieza de bibliófilo, fué su forma de decirnos que lo que ibamos a ver en la película es ni más ni menos que lo que contiene el propio libro. Se nos muestra una vez mas la alta sociedad romana de finales del siglo XIX, entre quienes se encuentra Tullio Hermil, que pasa su tiempo entre los salones de esgrima y las veladas musicales que sirven como punto de encuentro a la aristocracia de Roma; veladas a las que muchos asisten solo iban para contemplar a las bellas mujeres y que no demuestran ningún interés por la música. Tullio tiene una bella esposa, Giuliana, pero en él nace una pasión por una de las asistentes a esas veladas, la joven y viuda condesa Teresa Raffo, una mujer que no está dispuesta a compartir a su hombre ni siquiera con su esposa.

Visconti y Helmut Berger eran amigos de Giancarlo Giannini...... Por cierto, Giancarlo es uno de los actores mas impresionantes del panorama cinematográfico, gran profesional, excelente presencia, al que considero tan válido como Bogarde, tan sutil como Delon, pero mucho mas atractivo se mire por donde se mire. Giancarlo es un diamante silencioso que camina por las corrientes de la magia del cine,  demostrando su enorme categoría de actor, como ha hecho últimamente en una entrega de la trilogía del Dr. Hannibal Lecter. Es difícil desechar su físico cuando sale en escena, reúne todo: morbo, misterio, sobriedad y algo fundamental: cercanía. Aunque según Visconti, no lo veía lo bastante "satánico" para encarnar a Tullio Hermil. La elección de los actores en esos dos papeles fue cuanto menos sorprendente, e ilustra bien el gusto del cineasta italiano de descubrir "nuevos registros" en actores encasillados en un cierto tipo de papeles. Tullio fue Giancarlo Giannini, expresando de forma solemne la evolución del carácter de su personaje: primero hedonista, luego poseído por celos y por último asesino. Mayor sorpresa fue la elección de la musa del cine erótico italiano, Laura Antonelli, para interpretar a Giuliana; aparte de la posibilidad de explotar sus "talentos naturales" en las escenas de desnudos y sexo explícito más audaces que rodó Visconti (no en vano es el año 1976 y la censura remitía mucho...), Laura hace una excelente composición de Giuliana, expresando en qué momentos es realmente feliz y en cuáles debe resignarse a fingir. Teresa Raffo fué Jennifer O'Neill, actriz exquisita, de gran belleza, muy conocida por su nada despreciable película VERANO DEL 42.

 

EL INOCENTE

 

Las dificultades con que se luchó rodando EL INOCENTE, fueron muchas: estaba la enfermedad del maestro, la continua presencia de varios médicos en el plató, dos enfermeras que trajo Berger para que le cuidasen en todo cuando pudiera necesitar, pero la fuerza, ilusión y el ánimo nunca decayeron, el equipo se portó como profesionales, ayudaron mucho, prestándole a Visconti el campo lo mas fácil posible. La fotografía y la música original encontramos al mismo equipo de CONFIDENCIAS, es decir, al propio Visconti en colaboración con Medioli y Cecchi d'Amico en el guión adaptado de d'Annunzio, a Pasqualino de Santis en la fotografía, con tonos pastel, muy influidos por la pintura impresionista, y a Franco Mannino en la banda sonora, con momentos logrados para las escenas de celos y el surgimiento de instintos asesinos en Tullio. Además de la partitura, hay que recordar la música clásica que se interpreta en los conciertos a los que acude la alta sociedad romana, que aparecen en dos momentos del film. En el primero, al comienzo, vemos a una pianista interpretar la Marcha Turca de la Sonata nº 11 de Mozart, luego las Fuentes de la Villa d'Este del tercer volumen de los Años de Peregrinaje de Liszt y por último dos obras de Chopin. Obras todas ellas que  recordaban a Visconti las veladas musicales de su infancia, con el piano familiar.... En el segundo concierto, cuando se vuelven a reunir Tullio y Giuliana después de que Teresa le ha abandonado, una soprano canta el aria "Che faró senza Euridice", de la ópera Orfeo y Eurídice: por una parte, ya solo nos espera un auténtico descenso a los infiernos,  como el de Orfeo, por otra no deja de ser curioso y representativo de la mentalidad bienpensante de la época el que, una obra que habla de una fidelidad conyugal llevada más allá de la muerte, sea escuchada en una sociedad donde las infidelidades son moneda corriente. Esta aria la escuchamos en la banda sonora a Benedetta Pecchioli, y su acompañamiento, como todas las intervenciones del piano por el propio Franco Mannino.

Mientras la película se finalizaba, también crecen los presagios de Visconti sobre su propia muerte, haciendo bromas macabras con sus colaboradores sobre qué pondrán sobre él las notas necrológicas. En la ficha técnica de EL INOCENTE, llega a tachar las palabras "Es una película de Luchino Visconti" para dejarlo como "Fue una película...". Terminado el rodaje y el montaje, cuando se estaba procediendo al doblaje y sonorización de la cinta, el 17 de marzo de 1976 muere Luchino Visconti en su apartamento romano. Supo morir con la misma elegancia de los personajes aristocráticos de sus películas: escuchaba la Segunda Sinfonía de Brahms en compañía de su hermana Uberta y de Helmut, hasta que en un momento dijo: "Ya basta. Estoy cansado"........ Dos días después se celebra el funeral religioso en la iglesia de San Ignacio de Roma, con la asistencia del presidente de la República, Giovanni Leone, y del secretario general del PCI, Enrico Berlinguer, precedido por una ceremonia laica en la plaza frente a la iglesia, llena de banderas rojas.

 

Dos meses después, la película se presentaría en Cannes, con críticas diversas.

 

 

 

El día de su entierro, Roma había amanecido llena de carteles que decían:

 

"LUCHINO VISCONTI, hombre de gran cultura, cuya obra ha enriquecido durante más de treinta años la historia del arte, del cine y del teatro de nuestro país, de Europa y del mundo. No olvidaremos a Luchino Visconti, militante antifascista de la Resistencia que demostró siempre una profunda y leal solidaridad con aquellos que trabajan y luchan". Pero posiblemente su mejor epitafio fue el que pronunció unos años después su director de fotografía, Pasqualino de Santis: "Con Visconti muere también un cine que sólo él sabía hacer".

 

Cuando Luchino Visconti murió, en su mesilla de noche había dos fotografías: una de Helmut Berger y otra de Marlene Dietrich, su fiel amiga. Su ataúd estaba rodeado de una muchedumbre que enarbolaba banderas rojas y cantaba La Internacional y Bella Ciao. Lo portaban a hombros, entre otros, Enrico Berlinguer, Pietro Ingrao, Helmut Berger, Michelangelo Antonioni, Tonino Guerra y Francesco Rosi... Semioculto, con una enormes gafas negras, Burt Lancaster lloraba.......Unas palabras dichas por el maestro, días antes de su fallecimiento reúnen todo un tratado viscontiano y creo mi deber lanzarlas al mundo, depositarlas allá donde esté, en esa dirección abstracta donde vagan errantes los genios:


"A menudo me han tratado de decadente. Yo tengo una opinión muy favorable de la decadencia, como la tenía Thomas Mann. Estoy imbuido de esa decadencia. Mann es un decadente de la cultura alemana, yo de la italiana. Lo que siempre me ha interesado es contar lo mejor posible, el análisis de una sociedad enferma".


 

Antes de su fallecimiento, el maestro recibió una oferta de La Scala de Milán para montar El Anillo del Nibelungo de Wagner, a razón de una jornada por año, lógicamente es rechazada; Oficialmente se pone como excusa que el clima de Milán es desaconsejado por los médicos, aunque quizás influya también que la empresa desborda las posibilidades físicas de Visconti en esa época, tanto en lo referente a complejidad de la obra como del número de años que necesitaría vivir para completarla. En su lugar, para su retorno, ya muy enfermo, elige una obra más sencilla, al alcance de sus posibilidades: SUCEDIÓ AYER, de Harold Pinter, que consta tan sólo de tres personajes y un único decorado. El estreno estuvo acompañado de polémica, pues el propio Pinter llegó desde Londres para denunciar alteraciones en su obra; es posible que en fondo siguera latente la disputa por la adaptación de EN BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO, en la que Pinter habría tomado parte junto a Joseph Losey vetando a Visconti....Ambos tuvieron mucho que ver en la versión que en 1984 dirigió Volker Schlöndorff, basado en parte del primer libro de los siete de que está compuesto ese monumento a la literatura que es EN BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO de Marcel Proust, en un film titulado EL AMOR DE SWANN, interpretado por un siempre impecable Jeremy Irons y cuyos manuscritos fueron en la vida del director italiano, referencia y constante inspiración.

Al mes siguiente, Luchino Visconti vuelve a la ópera y estrena en Spoleto la que sería su última puesta en escena, LA MANON LESCAUT de Puccini, con un éxito sin precedentes.....Esta sería la última visión del director ante su amor por la música, mas concretamente la ópera.

 

 

LA MANON LESCAUT

(Imágenes de la representación)

 Fué el canto de cisne mas hermoso que los dioses pudieron otorgarle.

 

Algo que creo importante detallar y que danzó siempre en el interior de Visconti, completándole como amante del arte. En el año 1955 y para LA TRAVIATA, en La Scala de Milán, ópera que el maestro dirigió, insistió en utilizar joyas genuinas de ese periodo o alcanzar reproducciones exactas, pero utilizando técnicas antiguas. Así y con un diseño de Lila de Nobili, el joyero Ennio Marangoni creó un sorprendente collar bustier cristalino con rubíes y bellas perlas de Swarovski. Su amiga, Maria Callas, en su papel de Violetta brilló con magia indescriptible sobre el escenario. La bisutería, con magníficos cristales Swarovski engastados, capturaba y reflejaba la luz del mismo modo que las de facetas que María ofrecía en La Traviata, un personaje con el que se identificaba profundamente.


Cuentan que la primera vez que se probó la pieza, lo hizo bajo la temerosa mirada de los diseñadores Lila De Nobili y Ennio Marino Marangoni. La Callas, una artista muy exigente, era famosa tanto por su deslumbrante talento artístico como por su perfeccionismo y duras críticas entre bastidores. María se puso la pieza, se miró en el espejo, respiró profundamente, dio unos pasos de prueba y tarareó algunas arias. En esta ocasión no realizó ninguna sugerencia de modificación; la pieza era absolutamente perfecta. Hasta Luchino Visconti, famoso por su atención al más diminuto detalle, estaba fascinado. La Callas lució con elegancia y gracia esta joya de gran tamaño, algo que pocas artistas habrían sido capaces de hacer con tanto aplomo. Los afortunados integrantes del público que asistió ese 1955 todavía recuerdan maravillados y sorprendidos el momento en el que María Callas apareció luciendo una de las piezas de bisutería más espectaculares jamás creadas. Una prueba mas del perfeccionismo latente que el director llevó consigo toda su vida, como el ordenar colgar en los armarios ropa apropiada de la época en películas como EL GATOPARDO o LUDWIG, aunque ese armario no se abriese nunca.
 

 

Días despues del fallecimiento de Luchino Visconti, Helmut Berger sufre una fuerte depresión e intenta quitarse la vida.

 

Las cenizas de Luchino Visconti, fueron trasladadas a la isla de Ischia, en la bahía de Nápoles, donde recibieron sepultura en el jardín de la villa en la que vivió sus últimos años. La ceremonia fué privada, se hizo así por deseo del maestro.

        

 

Hay cosas en la vida que no se pueden explicar con el don de la palabra, algunas intentamos analizarlas o procuramos desgranarlas de una forma entendible para el resto de los humanos, pero de lo que estoy convencido, es de la incapacidad de lógica ante el dolor de un ser que no volveremos a ver mas, al que se ha amado mas allá del mismo sentimiento, de no rozar esa mano cálida que nos ha trasmitió tanto amor...Pensar que no escucharemos mas los latidos de un corazón que nos perteneció y que la sensación de vacío es todo lo que vemos mas allá, mientras una ansiedad manifiesta lo cubre todo.....Es cruel, no tiene símil posible, y no encuentro mejor definición, porque mientras estoy escribiendo este articulo, me siento huérfano otra vez, es como si el dolor de Helmut me fuese tan familiar como el mismo aire, o ese viento solano de mi tierra manchega que todo lo barre....Espero ser comprendido, ante esa posibilidad saco fuerzas para continuar, porque relatando estos acontecimientos, hago retroceder el tiempo y veo las calles de Roma, comprendo el dolor de un hombre que lo dió todo por y para el arte, hago mías las lagrimas de Burt Lancaster, el hundimiento que padeció Romy Schneider e intento detener esa enorme tela de raso negro que va cayendo del firmamento para cubrir el cuerpo de un genio, mis manos no pueden detenerla y termina cayendo bruscamente enmudeciendolo todo, mientras suena una de las mas bellas arias de su amiga Maria Callas, dando los tonos precisos, al tiempo que cae una lágrima por nuestras mejillas.... Huelgan mis palabras, imposible definir lo que siento, solo los que hemos amado y hemos perdido, podemos rozar nuestros dedos con los de un actor que sin Visconti, nunca hubiera sido el mismo. 

 

Tras la desaparición de Luchino, la vida de Helmut se truncó en prácticamente todo. Atravesó los peores momentos, intentó reunirse de las personas que engrandecían su ego, viajó por todo el mundo, unas veces solo, otras buscando compañías que le hicieran olvidar el recuerdo de su maestro, su amante, su padre, el amigo....La nada se hacía mas palpable ante sus ojos, rechazó muchas ofertas, otras no le quedó mas remedio que aceptar para sobrevivir, aunque se haya comentado que parte de las obras de arte que el director poseía en sus residencias, fueron legados en un testamento privado al actor, al margen de las cuentas bancarias que compartían en Francia. La familia de Visconti luchó contra todo esto, consiguiendo que las colecciones de Visconti siguieran bajo el escudo de la familia, pero lo que no pudieron impedir fué lo inevitable, Luchino tenía todo previsto para cuando llegara su final y Helmut Berger no solo fué una foto enjaulada en un bello marco de plata, en la mesilla de su habitación.

 
 

Siento una emoción indescriptible redactando esta especie de "IN MEMORIAM" a dos grandes del cine, puedo asegurar que no ha sido fácil...He tenido momentos gratos, inolvidables y gratificantes en mi larga trayectoria como escritor y hay artículos que han salido calientes de mi corazón, procurando enseñar al mundo mis pocos conocimientos, aclarando muchas leyendas que se han escrito sobre el Séptimo Arte, otras veces sacando luces y sombras de los seres que nos hicieron y nos hacen soñar, pero en esta ocasión puedo afirmar que hay un antes y un después a mi labor. La figura de Luchino Visconti me fascinó siempre, soy un enamorado de todo lo que hizo, tengo en un lugar preferente de mi cerebro sus films. Son mis obras de culto, las visiono en los momentos en que la voluntad, la cobardía o la nada intentan buscar sitio en mi interior. Jamás me defraudaron, son auténticos regalos de los dioses y poseen ese raro don de dejarnos entrar, para ser participes de cuanto Visconti cuenta. El legado de Visconti es tan grande e importante que, ni en mil años que pasaran se podría clasificar tanto como hay en él. No sería sincero si dejara en la cuneta una presencia, un rostro, unos registros de actor y una influencia que caminó durante mucho años unido a la piel del maestro. Helmut Berger no es un actor normal, no procede de escuelas, ni él mismo pensó en dedicarse a la profesión, todo en él es visceral, creíble....ambiguo como su vida, pero tan aceptable como esos inolvidables papeles que interpretó y por los cuales entró por derecho propio en la Historia del Cine.

 

 Un inmenso actor al que la muerte de Visconti le partió en dos.

 

Las palabras de Helmut, son muestra de una unión que dió momentos de gloria para el cine:

 


" Todo comenzó después de la muerte de Visconti. Fué el choque mas grande de mi vida. Me refugié otra vez en el alcohol, bebía mucho y a menudo, lo sabía, sabía que iba a sucederme algo así... lo sabía. Mi vida se divide en las vividas como Helmut Berger antes de Luchino Visconti y las que viví de él. Si algo puro o noble tenía en mi alma, después de Luchino todo murió con él. Tomo fuerza y esperanza cuando visito su tumba una y otra vez, podía llorar y gritar: "Mille grazie, Luchino, estoy enojado con usted. ¿Por qué me dejaste tan pronto?". Este es mi problema. Lucho contra el alcohol todos los días, porque me gusta mi profesión, mis amigos y no quiero perderlos. ¿Por qué me hago esto a mí?, a él no le gustaría.... Tengo que aclarar muchas cosas y lo voy a hacer.....Ahora mi mejor bebida solo es la cerveza y la tomo cuando tengo sed o estoy de buen humor."


"Si algún libro marcó mi vida, ese fue El Retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde. La primera vez que lo leí fue en una edición muy censurada, de ésas que se hacían para poner al alcance de los adolescentes, lecturas que podían herir sensibilidades, con todo y cada vez que Dorian levantaba la cortina que cubría su cuadro en proceso de putrefacción, me provocaba pesadillas. Ya cuando fuí mayor pude leer el original de Wilde, una novela fascinante por su tratamiento original del tema de la eterna juventud, la egolatría, el narcisismo, la perversión, la sensualidad, la sugerida homosexualidad y el hedonismo, asuntos muy escabrosos para aquella hipócrita y puritana sociedad victoriana que tanto atacó a Oscar Wilde ".


"Recuerdo mucho mi trabajo en LUDWIG, era uno de mis sueños y se hizo realidad.... No sé cuando, ni cómo, pero hubo un momento en que me convertí en Ludwig en la vida real también, en serio..... Hay ciertas similitudes entre ambos: El temor profundo de la vida, la soledad entre mucha gente, la auto-observación, la sensación de que nadie te entiende, la importancia del estilo, la cultura y el arte. Supongo que hay un poco de Ludwig en todos nosotros. Fue un rodaje duro y no habría sobrevivido sin mi amiga Romy Schneider. En cierto modo éramos como hermano y hermana, ella la hermana mayor, incluso ejercía de madre....Romy fué especial, una mujer especial también, pero como amiga no existía un sitio en este mundo donde ponerla... Luchino ya hizo de Romy una mujer de verdad en BOCCACCIO 70, la transformó en una extraordinaria actriz, desechando a la niña que jugó a ser Elizabeth de Austria antes, en la famosa Sissi. Aquel papel la perseguía, por eso ella en principio dudó mucho de participar en LUDWIG, pero Luchino le hizo cambiar de idea. Aún me parece oírle cuando le decía: " Tú ya no eres aquella Sissi, confía en mí....Solo tienes que mantener la cabeza en alto y caminar como una emperatriz." Todos los biógrafos y críticos estuvieron de acuerdo en que era su mejor su papel. Romy no fué muy feliz en la vida real y aunque se casó de nuevo y tuvo un romance con el canciller alemán Willy Brandt, todavía amaba a Alain Delon, él era el amor de su vida a pesar del daño que le causaba...Fué una gran actriz, pero las drogas y el alcohol aceleraron todo trágicamente."

 

"Después de la muerte Luchino, he recibido cientos de cartas . Sin embargo, sólo tres me llegaron de Roma: Eran de Flora Mastroianni, Virna Lisi y su agente Carol Levy. Pero..... ¿y todos los amigos?.... ¿Donde estaban?....Qué había ocurrido?... De pronto, empecé a escuchar que el estilo de Visconti estaba fuera de moda, que el maestro era un palabra negativa, aunque sus películas eran grandes clásicos. Creo que sus colegas, como mucha gente del cine, hierven de envidia, de hipocresía, se revuelcan en la mierda......Luchino estaba muerto, ya no podía defenderse de los buitres, y demostrar que las películas de los otros directores eran basura. Yo estaba fuera de mí en aquel tiempo, no coordinaba, flotaba sin rumbo, y mi vacío era inmenso. Sin Luchino no era la mitad del hombre y el actor que solía ser. Se había apoderado de mí, contaminándome de las cosas mas bellas de la vida. El sabor de sus películas, el estilo, el diseño....su persona. Fué mi amante, mi amigo y ante todo un padre. Todo se unió en mi mente y eran las únicas razones de mi intento de suicidio. Ahora, después de muchos años, ya no puedo acostumbrarme a la comida rápida, como yo llamo a los rodajes que se hacen ahora, pero busco calidad en mi trabajo, siempre lo haré....hasta el fin de mis días, ¿Es eso mucho? Los productores temen que desee solo a mi propio maquillador: Alberto del Rossi, huyen de mi clase y estilo...Ya no se cree en el poder creativo de los artistas ".

 

"Mucha gente sólo me ve como un hombre escandaloso y extravagante, pero soy un actor. Muestro mis sentimientos para que la gente puede leerme como un libro. He aprendido de los grandes como: Visconti, Tinto Brass, De Sica...ellos me cambiaron Con cada nueva película que hago, me pregunto qué diría Luchino, porque él me habla en sueños e incluso ahora, cuando estoy preparando mis memorias, él está conmigo y me salva. Me mantiene con esperanza y sé que todo estará bien. ¿Seré capaz de amar otra vez tan profundamente? Creo que he tenido y tengo una gran cantidad de energía hoy en día. Voy a visitar a mis amigos en la Alta Austria e intento relajarme, leo libros eróticos y me tachan de loco. Pero obro igual que Luchino cuando estaba vivo, podía haber un día tranquilo sin ningún tipo de acción.., entonces necesito ser libre y salgo... Hay tantas cosas hermosas, no me quiero perder.. La vida sigue y esta curiosidad me produce nuevas impresiones, sobre la amistad, sobre mí mismo. Soy lo que soy:  "Take Me or Leave Me "

 

" Formar parte de EL PADRINO III, fué una de las mayores alegrías. Trabajar con Coppola, integrarme en la familia y ser uno mas de un engranaje tan perfecto, es algo que no se puede pasar por alto, por eso acepté interpretar a Frederick Keinszig, a pesar de las pocas intervenciones. Me llevaba muy bien con Al Pacino, solíamos comer juntos y confieso que cambié la opinión que tenía de él...Todos me habian comentado de su seriedad, su mal humor, su puntualidad y hasta el mal genio. La verdad es que entré al plató con recelo, pues me gusta bromear el primer día, soy un impuntual sin remedio y siempre me hago notar, no me gusta pasar desapercibido, así soy yo....Pero todo lo que me dijeron de Pacino, el temperamento de F.Ford Coppola, era pura mierda, de la mucha que abunda en el cine ".

 

 

El Festival Internacional de Cine de Berlín, mas conocido por La Berlinale, otorgó a Helmut Berger el Premio Teddy por su interpretación en la película "Blutsfreundschaft", realizada en 2009, donde da vida a un anciano enamorado de un adolescente nazi. Se trata de un filme de bajo presupuesto, ambientado en un barrio marginal de Viena, donde Berger de forma magistral interpreta a Gustav, un hombre de 80 años, propietario de una tintorería, que da cobijo en un casa a un neonazi de 16 años, que acaba de matar a un trabajador social en un centro de acogida de personas sin techo. De protector por una noche pasa a ser amante del muchacho, el cual le recuerda a un antiguo amor de juventud, otro adolescente asesinado por los nazis por su condición de homosexual. El anciano y su protegido terminan amenazados de muerte por los camaradas de sangre del joven.


El filme fue acogido con fuertes aplausos, tanto al director Peter Kern, como a su protagonista. Kern, expresó su gratitud a Berger por haber aceptado el papel en una película de bajo presupuesto como es "Blutsfreundschaft", cuyo guión relata los ambientes sórdidos de la ultraderecha más marginal y recordó la persecución de que fué victima el colectivo gay por el nazismo. Helmut Berger regresó así a la actualidad gracias a La Berlinale del año 2007..... Fueron momentos que el actor vivió intensamente, a los que se sumó el homenaje que el Festival Internacional de Cine de Berlín rindió a Luchino Visconti, por el centenario de su nacimiento.

 

 


Uno de los grandes errores que se cometen en la vida es ser incapaces de disfrutar lo que tenemos. Pensamos siempre: cuando tenga dinero seré feliz, cuando tenga un hijo seré feliz, cuando lleguen el éxito seré feliz....... Estamos viajando en un tren, aspirando siempre llegar a la estación llamada deseo, mientras nos perdemos el viaje, los paisajes, los encuentros con gente interesante,  ese amor furtivo que nunca olvidaremos, esa película que danza por nuestra mente, la sonrisa del actor querido, los amaneceres,  los atardeceres, solamente para darnos cuenta que al llegar a esa estación tenemos que proyectarnos hacia otro destino....La felicidad no está en haber llegado, sino en el mismo viaje. Por eso los maestros de la escritura y también los genios del Séptimo Arte, han hecho siempre hincapié, unos escribiendo y otros retratándolo en imágenes que, el mejor día es siempre hoy. Los grandes genios de la humanidad, como por ejemplo Sigmund Freud nos enseña que: "La realización personal consiste en vivir intensamente el hoy, el aquí y el ahora, alternando necesidades primitivas y creencias  morales, para cuando nos enfrentemos con dificultades, tratar de adoptar una actitud lo más filosófica posible". La opción de enojarse, maldecir y sentirse mal por cualquier hecho o simplemente tomarlo como lo que es, depende de la persona. Los que escogimos el serpenteado camino de escribir, de respirar hondo dentro de nuestra burbuja, de anteponer nuestro amor al cine a otras cosas, de intentar crear, todo esto nos trasmite optimismo, positivismo, felicidad, amor y tolerancia. En esa búsqueda genuina de la felicidad sabemos que al levantarnos tenemos dos opciones: ser felices o ser desdichados, como si fuéramos simples espectadores en una lucha sangrienta para que nada ni nadie destruya nuestros sueños y conservar la paz interior.

Estoy totalmente convencido de que mi teoría le habría dado a Helmut Berger un horizonte muy distinto al que vió cuando su maestro marchó para siempre, tendría entre sus manos, apretándola con fuerza esa paz que siempre se escurría sin remedio y volvería a ser aquel jóven llamado Helmut Steinberger, que con solo 18 años marchó a Londres para estudiar en la "Central Drama School". Luchino Visconti le enseñó el oficio de actor, moldeó su intelecto, le enseñó a amar la opera, le preparó para una carrera tan brillante como los mismos planos de los films que interpretó bajo su dirección, pero lo que no pudo conseguir fué que viajara en un tren demasiado veloz, deseando ser siempre objeto de deseo y llegar cuanto antes a una estación que no figuraba en el plano de su vida..... olvidando en su viaje... paisajes, encuentros o embriagarse ante la belleza de un atardecer.

Creo que el error mas grande de Berger fué no comprender lo que representaba ser:

"Disciple of Luchino Visconti"

 

Me siento triste, despojado de todo lo que ha estado rodeándome este tiempo, como son las ideas para construir mi estudio sobre Helmut Berger y adentrándome en la obra de un gran director, extraer de mí esos pensamientos que nunca mueren, pero que en ocasiones yacen adormilados a la espera de volver a componer la bella sinfonía para que fueron creados. Así me siento y la sensación de que algo muy querido se va alejando, me invade....Quedan mis palabras, las de ellos y mi esfuerzo por escribir sobre lo que mas amo en el mundo. Pero detesto verme desnudo del todo, siempre habrá momentos, nuevos datos, otra forma de narrar y enseñar a los jóvenes cinéfilos......La frase final de CASABLANCA nubla en estos instantes mis ojos, quizá añore mas que nunca lo que encierra:

 "Siempre nos quedará Paris".

 

Con los pensamientos de Luchino Visconti y de Helmut Berger, doy fin a un trabajo del que me siento muy satisfecho:

 

" De todas las tareas que me incumben como director, la que mas me apasiona es el trabajo con los actores, material humano con el que se construyen estos hombres nuevos que, llamados para vivirla, generan una nueva realidad, la realidad del arte. Porque el actor es ante todo un hombre. Posee cualidades humanas clave. En ellas intento basarme, graduándolas en la construcción del personaje, hasta el punto que el hombre-actor y el hombre-personaje lleguen en cierto modo a ser uno solo. Me ha sucedido con muchos, de todos me siento como un padre, pero en Ludwig está presente desde el principio al final y Helmut es retrato de mi teoría. Sus gestos, sus pasos, sus dudas e impulsos quedaron esculpidos en esta cinta. Por si solos dan poesía y vibración a las cosas que le rodean. En medio de todas ellas situé a Helmut, porque hombre, actor y personaje fueron la misma cosa ".

 

 Sin Luchino no era la mitad del hombre y el actor que solía ser. Se había apoderado de mí, contaminándome de las cosas mas bellas de la vida. El sabor de sus películas, el estilo, el diseño....su persona. Fué mi amante, mi amigo y ante todo un padre.