VISITAS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

QUO VADIS

 

 

 

 

 

 

 

 

Hay películas que sobreviven al tiempo; es evidente que con los medios actuales podría haber sido más espectacular, pero es obvio que ahí radica el enorme merito de Quo Vadis. Pero estaríamos engañándonos si tras ver el film, es eso en lo primero que pensamos. Hay que situarse en el momento, y entonces te das cuenta de que nos envuelve el puro espectáculo, ante una historia que traspasa fronteras, y que te toca la fibra sensible, en especial a los que nos consideramos católicos. La música, el colorido, el vestuario....todo es fabuloso, y en las interpretaciones destaco a un Peter Ustinov soberbio, y personalmente, bajo la óptica de cinéfilo, me pareció mas que creíble Leo Genn, el siempre estimulante Robert Taylor y las dos actrices femeninas: Deborah Kerr como Ligia y la actriz Marina Berti que interpreta a Eunice, sirvienta de Petronio. En fin, solo me queda pensar cuanto tiempo tardaré en verla de nuevo, porque siempre es bueno cruzarse con esos clásicos que han hecho del cine un arte. Hollywood no reparó en gastos en adaptar la novela histórica, con tintes bíblicos que en el film son agudizados por el escritor polaco y Premio Nóbel de Literatura Henryk Sienkiewicz. Como es evidente también se mezclan personajes de ficción en los apuntes románticos que se dejan entrever, como por ejemplo la relación que se establece entre Marco y Ligia o la de Petronio con su esclava Eunice. La mezcla entre religión, cine histórico y romance eran los ingredientes perfectos para el buen cine de la época, y si a eso se le añaden grandes interpretaciones, el resultado es estupendo. Escenas gloriosas y decorados majestuosos que dejan huella en la retina, y convierten el film en una de las mejores producciones bíblicas de todos los tiempos.

Con base romántica, el film aborda asuntos de poder, esclavitud y libertad dentro de un contexto sobre los primeros pasos del cristianismo y los cristianos, quienes en los tiempos de Nerón eran vistos como una secta peligrosa, sirviendo sus fieles componentes como banquete para hambrientos leones ante las miradas extasiadas de la agitada muchedumbre romana.  Ya en 1902, el pionero del cine francés Ferdinand Zecca hizo una primera versión muda de Quo Vadis? y posteriormente se rodó una adaptación italiana, de Enrico Guazzoni. En 1949 MGM decidió hacer una versión sonora y en color, en principio con Elizabeth Taylor y Gregory Peck. También se habló de Lana Turner y Alec Guinness recomendó a Mervyn LeRoy fichar a una actriz europea prometedora....Se llamaba Audrey Hepburn.

 

 

 

 

Lo mejor de ésta superproducción bíblica es la recreación de la Roma antes y después de ser incendiada por Nerón, entregado a la comodidad de sus más excéntricos y aborrecibles placeres que consistían en componer canciones y organizar banquetes con el fin de ser escuchado por sus más fieles servidores. “Quo Vadis” supone la primera de toda una cadena de films de temática bíblica de larga duración y que Mervyn LeRoy supo emprender con maestría....Pero es casi seguro que Nerón no fue el responsable del incendio de Roma, pienso que fue algo fortuito, pues estaba de vacaciones cuando éste se desató. En esas épocas eran frecuentes los incendios debido a las construcciones de madera y a la superpoblación. Parece ser que sus excesos, sus delirios de grandeza, la celeridad con la que acometió la reconstrucción de los barrios destruidos y los rumores de que habría tocado la lira y cantado desde la cumbre del Quirinal mientras la ciudad ardía, hicieron sospechar al pueblo que él fue el responsable. Nerón, en una jugada defensiva, acusó a los cristianos e inició una persecución contra ellos; y en otra jugada, fruto de su megalomanía, decidió construirse una gigantesca villa... "Domus Aurea" sobre las ruinas. A pesar de todo, ningún historiador se atrevería a asegurar al cien por cien ninguna de las variantes de esta historia. Así pues, no veo que sea contraproducente tomarse unas licencias que consideraban necesarias los guionistas y/o escritores. Es una de las primeras películas épicos en color de la historia, con una  creíble historia de amor entre dos personajes completamente contrapuestos y perfectamente encarnados entre la actriz Deborah Kerr, que interpreta a una muchacha caracterizada por la pureza cristiana, y el apuesto Robert Taylor, interpretando a un rudo y "pagano" general cristiano, y en dónde mejor se pueden apreciar sus atributos.... (todavía muy joven). Una de las mejores películas de aventuras históricas e imprescindible para los amantes de este tipo de cine. También se la considera una parodia histórica, efectiva como cine, menos útil en su valoración política y sociológica; el Imperio Romano cayó, más bien por sus propios excesos, que por la proliferación de grupos religiosos con más o menos predicamento entre el pueblo. Las caracterizaciones de Nerón y de Petronio, animan una trama que ha pasado a la historia del séptimo arte con todos los honores. Los sufridores cristianos ocasionalmente acosados por el poder romano -durante y después del gobierno de Nerón-, tras el reconocimiento de la cristiandad con el Edicto de Milán mostraron una gran disposición para la persecución; fomentaron el antisemitismo, se erigieron en acérrimos enemigos de intelectuales y librepensadores, amén de las masacres derivadas del fervor religioso de las cruzadas y las inquisiciones. A veces se confunde tener creencias religiosas, con ser cobarde o débil. Es lógico pensar que eso de «poner la otra mejilla» es más fácil que responder ojo por ojo, pero si lo pensamos bien, si nos detenemos un momento a analizar lo que supone esta actitud, quizá comprendamos que hay que tener mucho valor y entereza para aceptar el golpe sin derramar una lágrima, sin una queja, mirando a los ojos de tu agresor. «La bravura» de la que habla Marco Vinicio en «Quo Vadis».

Media película es de Nerón, por no decir más, porque lo suyo sí que es una barbaridad interpretativa que te remueve en el asiento. Personaje fascinante, entre el delirio y la sorna, entre la crueldad y la ingenuidad, poeta y verdugo, niño y hombre a la vez que apuntala sus escenas con esa superioridad teatral que lleva en los huesos. Magistral, por ejemplo, su forma de morir. Magistral, no hay otra palabra para esa contorsión facial y corporal que le hace caer natural y discretamente. Peter Ustinov era un ejemplo de interpretación.

 

 

 

 

 

 

ARGUMENTO

 

 

Tras el reinado del Emperador Claudio, el nuevo Emperador Nerón ha probado a ser destructivo y corrupto, su poder amenaza con acabar con la paz romana establecida, a la vez que el cristianismo comienza a incrementarse dentro del Imperio pagano, pero siempre oculto en la clandestinidad. El Legado Marco Vinicio se encuentra de regreso tras participar en batallas contra los bárbaros, pero a punto de entrar en la ciudad recibe la orden de esperar. Vinicio se dirige a presencia de Nerón que le explica la espera se debe a la necesidad de otorgarle una entrada triunfal para beneficio del pueblo. El tío de Vinicio, Petronio, es el consejero favorito de Nerón y envía a Vinicio a descansar en la residencia de Aulio Placio. Allí Vinicio se enamora de Ligia, rehén convertida en hija adoptiva de Placio, y conoce a Pablo, sin saber que es uno de los apóstoles de Jesucristo, y que la familia de Placio se ha convertido al cristianismo. Ligia se siente atraída hacia Vinicio, pero desaprueba su apego al Imperio Romano y su violencia. Tras la entrada triunfal, este consigue que Nerón le haga entrega de Ligia, como recompensa de sus servicios, lo que desata los celos de la Emperatriz Popea. Petronio critica duramente los versos del Emperador sobre el fuego y lo que consume, pero lo hace con astucia ganándose su gratitud. Sin embargo, Nerón comienza a considerar que sus versos no son dignos porque nunca ha contemplado una ciudad arder. Ligia consigue escapar con la ayuda de una cristiana en palacio llamada Actea, que al mismo tiempo esta enamorada de Nerón y es expulsada por esto, prometiendo regresar cuando el Emperador la necesite. Vinicio descubre que Ligia es cristiana y la localiza en un encuentro liderado por el apóstol Pedro. Intentando llevársela a la fuerza, Vinicio es herido, pero es atendido por Ligia y su protector Ursus. Vinicio esta a punto de rendirse ante el amor profesado por Ligia, y conoce a Pablo que visita la morada en ese momento. Sin embargo, Vinicio es incapaz de adaptarse a una vida cristiana, lo cual incluye paz sumisión y la liberación de sus esclavos. Por ello decide liberar a Ligia de su control, tras hacer pedazos la cruz de madera que cuelga de una de las paredes, sucumbiendo a la ira una vez más. Mientras tanto, la demencia de Nerón va en progreso, y decide hacer arder la ciudad de Roma para construir una nueva y componer una epopeya sobre la destrucción. Vinicio acude al rescate de Ligia dándose cuenta de la decadencia del Imperio debido al Emperador. El pueblo desata su ira sobre Nerón, y para escapar de esta, Nerón culpa a los cristianos del incendio, y los hace capturar, incluyendo a Ligia y su familia. Por su parte, Petronio se muestra en contra del inminente asesinato de los cristianos, y presintiendo el suyo propio decide suicidarse, acto en el que su esclava y amante Eunice le acompaña. Deja atrás una carta a Nerón expresando su verdadera opinión sobre este. Tras alertar de la situación al General Galva para que acuda tomar el control del Imperio, Vinicio intenta rescatar a la familia de Ligia y es arrestado también debido a los celos de Popea. Saliendo de Roma en compañía de un muchacho llamado Nazario, Pedro recibe un mensaje del Señor en la Vía Apia que le insta a regresar para apoyar a los cristianos. La masacre de los cristianos comienza en el circo, donde Pedro irrumpe acusando a Nerón de ser el verdadero artífice del incendio de Roma. Pedro es llevado a prisión mientras el primer grupo de cristianos es arrojado a los leones. En prisión, Pedro casa a Ligia y Vinicio que ha comprendido el verdadero valor pacífico del cristianismo. Otro grupo de cristianos es crucificado, entre los que se encuentra Aulio Placio, que vuelve a acusar a Nerón del incendio. La actitud de los cristianos, cantando ante su muerte con alegría, comienza a hacer dudar al pueblo que acude a las masacres del circo. Por su parte Pedro es crucificado boca abajo, al señalar que morir como Jesucristo es más de lo que merece. Popea planea su venganza en la siguiente masacre circense. Ligia es atada a un poste en la arena donde se suelta a un toro, mientras Vinicio es obligado a observar desde el placo de Nerón. Ursus recibe la oportunidad de salvarla enfrentándose al animal, y lo logra. A pesar de eso Nerón ordena la muerte de Ursus y Ligia, hecho que pone al pueblo y sus consejeros en su contra. Vinicio salta a la arena culpando al Emperador, consiguiendo que el pueblo le crea. También anuncia la inminente llegada de Galba para hacerse con el mando del Imperio. El pueblo se indigna ante la verdad, y la innecesaria masacre de los cristianos, volviéndose contra Nerón que escapa a palacio. Sitiado allí, Nerón estrangula a Popea culpándola de todos los desastres que han acontecido. En ese momento reaparece Actea para ayudar, tal y como prometió, al ahora solitario Emperador. Rogándole que se suicide para acabar con honor. Incapaz debido a su cobardía, Nerón le pide ayuda, y Actea empuja la daga hacia el pecho de Nerón que finalmente fallece. Al amanecer, El General Galba entra en Roma para hacerse con el mando del Imperio, pero varios romanos sospechan que este no ha sido otra cosa que el principio del fin del Imperio. Vinicio, Ligia y Ursus abandonan Roma en compañía de Nazario. Al pasar por la Vía Apia encuentran el cayado de Pedro cubierto de flores milagrosamente. El grupo se percata de que el lugar es ahora sagrado. Tras abandonar el lugar, este es cubierto por una milagrosa luz que proclama:

 

 “Yo soy el camino, la verdad, y la vida”.

  

 

 

QUO VADIS? Se inicia entonces como un lindo ejemplo de batallar sin batallar y después será una memorable y dolorosa recreación de hasta donde puede llegar un hombre cegado por el poder y la arrogancia, en aquel momento histórico en que tenía comienzo la persecución a los cristianos. Con un guión del notable adaptador John Lee Mahin basado en la novela de Henryk Sienkiewicz, el director Mervyn LeRoy, consigue dar al desubicado Nerón los mejores argumentos, logrando que lo veamos como un necio que desprende más conmiseración que odio, no obstante las terribles atrocidades que acomete. También lo muestra como un ser manipulado por las adulaciones y víctima de un ego inflado con su propio esfuerzo y la maliciosa intención de su brillante y cínico Petronio, quien además sería uno de los comprometidos en la fracasada conspiración que el cónsul, Cayo Calpurnio Pisón, adelantó contra el emperador, aliado entre otros del gran filósofo Séneca. “QUO VADIS?” (palabras latinas tomadas del apóstol Pedro cuando, ante la visión que se le brinda, exclama “¿Quo vadis, domine?” (¿A dónde vas, Señor?). Es un filme con majestuosos escenarios, excelentes escenas de multitudes y una fotografía extraordinaria que, complementa las interpretaciones de Robert Taylor, Deborah Kerr, Leo Genn y Peter Ustinov, todo esto da como resultado otro clásico del cine histórico que ejemplariza, con sabiduría, el destino al que lleva siempre la arrogancia y la brutalidad, y deja bien claro que sólo el amor podrá lograr los cambios que necesita la humanidad. Sin duda una de las grandes películas épico-históricas de todos los tiempos. Maravillosos decorados de cartón piedra repletos de color, magnífico reparto, donde la película destila solemnidad y fastuosismo por los cuatro costados, todo perfectamente acompañado de la BSO de Miklós Rózsa. En algunos aspectos el rigor histórico destaca por su ausencia, pero esto no tiene porqué saberlo el común de los mortales. Qué importa. Señores:

 

!!! ESTO ES CINE.!!!

 

En 1951 la MGM lanza esta superproducción que fué un gran éxito de taquilla, y, aunque hoy no se crea, también de crítica. Ya sabemos que la crítica actual usualmente trata con cierto desprecio a este tipo de films. Sin embargo, Quo Vadis fué la pionera de otras grandes obras épicas que para mí la superaron con creces: Los Diez mandamientos y Ben Hur. Sin embargo, dió comienzo en aquella época y se mantuvo en el tiempo como un producto de calidad superior sin duda a otras obras del género como Sansón y Dalila, Barrabás, por poner algún ejemplo. La película es sin duda una de las superproducciones más importante de todos los tiempos. Su metraje para mi gusto es corto, los paisajes, decorados, música, el color y la fotografía son perfectas. La historia del cristianismo y de sus mártires y como la fe cristiana cambio al mundo y abatió a Roma, el incendio de Roma y los juegos en la arena y las ejecuciones de los cristianos es el broche final de una película que es un legado para el séptimo arte, los miles de extras, el vestuario y sus decorados la convierten sin duda en una obra maestra. No creo que haya que justificar históricamente la realización de la novela ni de la película, que lejos está de lo que realmente pudo haber sido la odisea de los cristianos durante el reinado de Nerón. también creo que hay un fervor religioso y una dramaturgia simple en la que los roles son muy gráficos, bordeando el momento histórico del film. Destaco las excelentes interpretaciones de todos los actores, pero recuerdo que me quedé con ganas de que fundamentaran mas los personajes de Petronio y Popéa. Excelente película histórica.
 

 

 

La industria del cine ha hecho películas religiosas desde sus comienzos, con mayor y menor acierto. Dado que la fe es competencia del propio individuo es preferible juzgar este género por su valor histórico que por el religioso. A lo largo del sin fin de películas dentro de este género, se ha servido como excusa para trasladarnos a otros tiempos. Quo Vadis es una película literaria mezclada con hechos reales, todo ello pasado por el filtro Hollywoodiense. Una historia piadosa con mensaje, que podemos encumbrar con el momento final al pasar Nazario por el lugar donde apareció Cristo, y la voz en off que sentencia: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. Quo Vadis? tiene como elemento definidor común el ofrecer una imagen romántica del cristianismo, encarnado en la Roma «de los mártires y de las catacumbas», cuyos valores morales terminan por imponerse regenerando así a la decadente y corrompida sociedad de la Roma pagana. La película tiene un ingenioso guión. Con unos diálogos dotados de genialidad. Está muy bien forjado la desconfianza de Marco ante la filosofía cristiana, su incomprensión ante sus dogmas, su reticencia a liberar a sus esclavos, pues no comparte que todos seamos iguales. Debemos encuadrar históricamente el momento temporal evocado en la película. Se trata de la Roma de los césares Julio Claudios, casi el periodo que ha impregnado sus características estereotipadas distintivas de la visión que tiene el hombre de la historia de Roma. Augusto, Calígula, Tiberio, Claudio y Nerón. El argumento gira en torno a la historia de amor entre Vinicio y Ligia, esclava, de creencia cristiana. La trama amorosa, confluye en el desarrollo de la acción en la que destaca la huida de Ligia, la búsqueda de su amada por parte de Vinicio, el intento de secuestro, la transformación y el bautismo de Vinicio, y la milagrosa salvación de Ligia en el circo. Este es el escenario y los protagonistas, pero detrás hay un mensaje que se impone: el contraste entre una Roma decadente, sede de todos los vicios, y un cristianismo emergente, portador de los nuevos valores morales aun vivos hoy en día. Podemos considerar éste el mensaje principal de la obra, pero aparece el amor entre Marco Vinicio, que simboliza la lujuria y Ligia, que considera el amor legítimo. La contraposición entre lo cristiano y lo pagano se manifiesta también en muchas otras secuencias del film. Las noticias históricas sobre la presencia de Pedro y Pablo en Roma son pocas y la piedad e imaginación populares hubo que suplirlas con la elaboración de leyendas como la del Quo Vadis?. Pero con mucha frecuencia la leyenda ha tenido más arraigo y fuerza de atracción que la realidad histórica. Los escritores románticos del siglo pasado se afianzaron en las tradiciones legendarias como fuente de recreación histórica y alcanzaron grandes cuotas de popularidad. La película de Meroy Le Roy es uno de los casos más significativos de éxito de novela a versión cinematográfica, pero, a costa de una deformación de la Roma de los emperadores y de los primeros cristianos contra la que es difícil luchar. Cabría preguntarse cuántas personas tienen una idea de la Roma Imperial que no sea la del circo, el anfiteatro y las orgías. Al igual que toda manifestación artística, todo género cinematográfico, y en especial el histórico, se encuentra sometido a una detallada codificación que se aplica tanto a los personajes principales y secundarios como a las acciones en que se ven inmersos, no sin dejar de ser por supuesto una pieza cinematográfica de culto..
 

 

 

Afortunadamente tenemos el DVD y Blu-Ray, para revisar grandes películas clásicas clavadas en nuestra memoria. Es el caso de “Quo Vadis”, la superproducción de la Metro fue un triunfal rugido del león frente a la televisión que comenzaba a entrar en los hogares norteamericanos a principios de los 50. Primer film en color rodado en “Cinecittá”, luego vinieron dos obras maestras totales: “Ben-Hur” y “Cleopatra”, estudios donde Fellini años más tarde filmó sus fascinantes fábulas oníricas. Quo Vadis espléndidamente filmada por Robert Surtees bajo la dirección de Mervyn LeRoy, narra en un tono intimista pero sin renunciar al gran espectáculo e inspirándose en la novela del polaco Henryk Sienkiewicz el ascenso del cristianismo en la decadente Roma gobernada por Nerón, un tirano rodeado de aduladores y una guardia pretoriana, caprichoso y paranoico que mandó asesinar a su madre y a su esposa, su megalomanía le llevó a quemar Roma, logrando pasar a la Historia como uno de los dictadores más abominables del Imperio Romano. La película tiene una puesta en escena elegante y vigorosa, no exenta de emoción, una dirección artística espectacular y unos diálogos extremadamente cuidados. Quizás no tenga la espectacularidad de “Ben-Hur”, puede que no tenga la hondura moral y psicológica de “Los diez mandamientos”, ni el lirismo de "Espartaco", pero fue el primer film que llevó al público a las salas de cine y candidata a los Oscars, años antes que se inventara el Cinemascope. Por motivos de coste el rodaje se sitúa en Roma, lo que permite contratar a precios razonables a más de 32.000 extras y construir espectaculares y grandiosos escenarios a cielo abierto, siendo la primera producción en color que tuvo un costo de casi $ 7 millones, obteniendo $ 25 millones de recaudación en todo el mundo, convirtiéndose no solo la cinta más taquillera del año, sino que además con la inflación era la segunda más rentable de todos los tiempos tras “Lo que el viento se llevó”. El guión compone un desarrollo en diferentes niveles, que el libreto hábilmente entremezcla de modo fluido, componiendo una ágil y entretenida historia, aderezado con diálogos inteligentes y sugestivos; Hay un nivel en que se nos muestra la evolución emergente de la religión del cristianismo, cargada de unos valores humanistas, ello con varios vértices, como los mártires Pedro de Betsaida y Pablo de Tarso, las concentraciones en las catacumbas, la lucha entre el cristiano, perseguidos como chivos expiatorios de los males del Imperio, esto como una alegoría de la persecución nazi a los judíos, y en el centro la evolución de un pagano como Marco Vinicio que en principio ni comprende, ni tolera por su ideología pacifista y que propugna la igualdad entre todos los seres humanos, y en contra de la esclavitud. Pasando el personaje por diferentes fases, ello a través de su amor por una esclava, de cómo el poder total corrompe, induce a la decadencia moral, a la tiranía, al despotismo, mostrando a través de este Icono de los sátrapas una Roma de una clase alta sumergida en los vicios, la lujuria, el hedonismo, la amoralidad.

 

 

 

Peter Ustinov a pesar de no ser el protagonista, lo es por su extraordinaria actuación, encarnando de modo irrepetible a un Nerón carismático, jocoso, histriónico, egocéntrico, divertido, pueril, arrogante, navegando entre la demencia y la ingenuidad, un amoral que llega a desprender ternura y simpatía como un villano fresco, original, matizado, derrochando maestría en algunas frases:

-"Desearía que toda esa muchedumbre tuviera una sola garganta para poder cortársela!"-

Y secuencias, como cuando toca la lira mientras Roma arde de fondo, o cuando pide le traigan el bote de las lágrimas, o su modo de morir, con ese rictus en el rostro y la contorsión, Magnífico..... Probablemente uno de los más grandes secundarios de la Historia del Cine, su sola presencia es motivo para recomendar ver la película.
 

 


Todo un atentado contra la justicia cinematográfica y la objetividad de los miembros de la Academia de Cine en la ceremonia de los Oscars de 1952. Sin más ni más a QUO VADIS? no se le otorgó ni un solo galardón de las 8 y justísimas nominaciones con las que contaba. Incomprensible fue que "UN AMERICANO EN PARÍS" fuese la triunfadora por excelencia de esa gala, arrebatándole a "Quo Vadis?" premios como "mejor fotografía", "mejor dirección artística" o "mejor vestuario", cuando francamente hay color. "Quo Vadis" es una absoluta joya visual, una historia de violencia y amor a partes iguales desarrollada en una lujosa y deslumbrante puesta en escena. Asombrosa la recreación de la Roma Antigua, sublime plano del caballo encabritado ante el escenario de las llamas consumiendo la ciudad. Desgarradoras las escenas de los cristianos en el circo siendo torturados ante cientos de espectadores. Incomprensible pues la escenografía de "Un americano en París", aún siendo magnifica, incompatible con Quo Vasis en todo, que mereció mas premios a una obra magna... Pero bueno injusto, aunque por ello "Quo Vadis" no deja de ser una obra maestra, con diferencia. La que más merecía el Oscar en las opciones que había ese año, por su espectacularidad y grandiosidad. TODA UNA JOYA...DE CULTO. Y por reflejar con autenticidad el poder, la esclavitud y la libertad, pero sobre todo como retrata los primeros pasos del cristianismo y los cristianos, quienes eran vistos como una secta peligrosa.

 

 

 

 

Vuelvo a mencionar y trasportarme en el túnel del tiempo a los años de mi CINEMA PARADISO particular, en el cine Doré de Madrid, actual Filmoteca Nacional, vuelvo a ser aquel niño ávido de ver en la pantalla, esa magia llamada cine. Tengo el recuerdo de ir de la mano de mi querido y añorado padre entrando en el cine..... Danzan por mi mente muchos títulos ya míticos en mi vida, como en este caso concreto QUO VADIS, un clásico que nos presenta el nacimiento del cristianismo, y como se abría paso entre las creencias romanas. Una historia cuenta con un planteamiento y un desarrollo que mantiene la atención del espectador durante todo el metraje. La película ostenta momentos realmente magníficos y coloristas que te hacen seguir diciendo:

 

!!! QUE GRANDE ES EL CINE.....!!!